¿Qué sigue? Conversaciones desde MARS (1 de 3)


El siguiente es un resumen del audiolibro “What happens next? Conversations from MARS”.

Chapter 1: Going to MARS.* (Camino a MARS)

* En inglés "Mars" es Marte, por lo que la frase es un juego de palabras.

M.A.R.S. son las siglas de Machine Learning (Aprendizaje de Máquinas), Automation (Automatización), Robotics (Robótica) y Space Exploration (Exploración Espacial). Se trata de un evento anual organizado desde 2016 con absoluto secretismos por Jeff Bezos, el dueño de Amazon, al que solo se asiste por invitación. Con los años, este evento que reúne brillantes mentes selectas – sean científicos, ingenieros o artistas – se vuelve más público. La invitación para este 2019 ya esta abierta. Su objetivo es compartir e intercambiar conocimientos, inspirar y discutir sobre el futuro y los grandes problemas de la humanidad.

Adam Savage en uno de sus trajes

Adam Savage, quien dirige el relato y es famoso por su conducción en Cazadores de Mitos (MythBusters), introduce el capítulo hablando de los trajes que presentará como invitado al evento. Se tratan, en su mayoría, de réplicas de trajes espaciales tanto de misiones reales como de películas de ciencia ficción: “2001: Odisea del espacio” y “Alien”. Para Adam, cada traje y su diseño está impregnado de humanidad porque es un reflejo de la creatividad de nuestra especie.

Chapter 2: Encode Your Best Life. (Codifica tu mejor vida)

Pedro Domingos

Pedro Domingos, profesor de ciencias de la computación en la Universidad de Washington y autor del libro “The Master Algorithm”, nos dice que no hay razón para ceder a los miedos de que estamos perdiendo el control sobre la tecnología (como cuando vemos escándalos del tipo Cambridge Analytica). Como ejemplo, nos habla del Aprendizaje de Máquina (Machine Learning), un campo de la Inteligencia Artificial (I.A.), que con frecuencia pasa desapercibido pero ya forma parte de nuestras vidas en campos hasta insospechados. El miedo de que en algún momento, al estilo Skynet, alguna I.A. se vuelva autoconsciente y tome el control del mundo resulta demasiado remoto porque la I.A. dista mucho de parecerse a la mente humana y por tanto dicho escenario está tan lejano que resulta improbable.

Si hay algo que en verdad representa una preocupación, eso serían los objetivos humanos a los que sirven las I.A.s actuales. Un chatbot de Microsoft tiene que ser apagado después de un día de funcionar por volverse “racista”. Su “conducta” no es producto de una rebelión sino un objetivo definido por sus creadores: aumentar su visibilidad en Twitter. Cosa que el algoritmo consiguió con sus encendidos comentarios. Los algoritmos de Amazon te recomiendan productos porque quieren maximizar ventas, los de Facebook quieren que pases más tiempo en su red. Si un adulto se engancha, ¿qué se puede esperar de un niño que no consigue desprenderse de un videojuego? El problema no es la IA, el problema somos nosotros.

Entonces, ¿podríamos definir mejores objetivos para las I.A.s? Sí. Podemos definir objetivos personales tales como aumentar la cognición, la curiosidad y la empatía. Podríamos definir mejores objetivos como sociedad. Y eso es justamente lo que están haciendo gente como Mickey McManus, un investigador de la compañía Autodesk (la empresa detrás de 3D MAYA) y Kate Compton, quien se define así misma como una extraña futurista, y está muy interesada en que en el futuro los algoritmos trabajen para nuestro bien y jueguen roles de entrenadores de vida, maestros y guías. Visto desde esa óptica, los algoritmos con los objetivos correctos, trabajarían para nuestro bien.

Chapter 3: Technology Is a Superpower. (La tecnología es un superpoder)

Dava Newman en uno de sus trajes

Dava Newman trabaja en un traje espacial que resulte en una mejor experiencia para astronauta y que sea lo más parecido a la ropa. Si tan solo pensamos que debe resistir la presión, el reto es enorme; sin embargo, de conseguirlo sus aplicaciones no estarían limitadas al espacio exterior, podrían tener aplicaciones en los deportes, podrían convertirse en nuestra ropa diaria o podrían ayudarnos a ser una especie de superhéroes.

Oren Etzioni

Pero los avances no se limitan al campo físico, sino también a la mente y el ayudarle a aprender más rápido. Oren Etzioni, el director ejecutivo del Instituto Allen (por Paul Allen, co fundador de Microsoft) y cuyo lema es “AI for the common good”  (IA para el bien común), nos habla del proyecto Semantic Scholar que es un servicio inteligente de búsqueda de artículos científicos que combina Aprendizaje de Máquina, procesamiento del lenguaje natural, Visión de Máquina (Machine Vision) y análisis semático para mejorar los resultados de búsqueda.

Chapter 4: The Problem With A.I. Might Be Us. (El problema con la I.A. podríamos ser nosotros)

Dice Kate Compton que cuando le gente intenta definir la I.A. explica algo que suele estar “entre un martillo y un ejército de abejas”. Quizá nuestro problema radica en que la hemos atropomorfizado tanto, pero la I.A. es joven y resulta apresurado decir en qué se convertirá. Pedro Domingos añade que en varios campos las computadoras ya son más inteligentes que nosotros y eso no es necesariamente malo, sino lo contrario. Al hablar de velocidad, el hombre no va por la vida intimidado de que un caballo le supere. En realidad, por años utilizamos dicha ventaja para nuestro beneficio. De igual forma, las I.A.s nos han superado hoy en la resolución de ciertos problemas pero esto, en vez de ser una competencia, ha sido un trabajo en equipo y eso es bueno.

Tal como los seres humanos usaron la velocidad del caballo, que supera a la humana, a su favor, lo mismo ocurre con la I.A., estamos haciendo equipo.

Lo que si debe quedarnos claro es que somos nosotros los que definimos los objetivos y que si queremos robots asesinos, entonces los tendremos. En el futuro inmediato los problemas más preocupantes con respecto a la I.A. son los relacionados con la privacidad, la pérdida de trabajos por la automatización y los algoritmos sesgados (prejuicios humanos traducidos a código sea de manera voluntaria o involuntaria). Algunos han sugerido organismos parecido al FBI que regulen y revisen algoritmos, pero ¿quién tendría el control de dichos organismos? Ni la iniciativa privada, ni el gobierno parecen buenos candidatos. A esto habría que agregar que dado que como humanos no hemos logrado ponernos de acuerdo en un comportamiento ético universal, difícilmente podemos esperar que eso mismo suceda en los algoritmos. En conclusión, el futuro de estas tecnologías depende enteramente de nosotros. 

Tres propósitos para 2019

Quiero empezar aclarando algo: esto no es la clásica lista de deseos. No hay nada mal con ello, de hecho espero que tengas una y que incluya cosas como la dieta, el ejercicio, viajar y aprender. Lo que quiero proponerte aquí es algo distinto. Son tres sencillas cosas que a mi consideración le urgen a la humanidad y que el día de mañana podrían volverse hasta indispensables.

1. Cultiva una planta.

Combatir la ansiedad y el sedentarismo de mi trabajo desde casa, junto con el intento de reducir costos y ser autosuficiente en algunos productos del campo me llevaron a tratar de tener un huerto. No lo conseguí, pero descubrí que todos podemos y deberíamos de intentar cultivar algo en casa así sea decorativo o comestible. No solo por moda, como reportaron algunos mercados de plantas en 2018, sino también para valorar el alimento.

Una de las cosas que más te asombra cuando cultivas es el poder prolífico de las plantas al grado de pensar que es su única misión. Semilla, tierra, agua y sol; receta simple. La combinación de estos ingredientes resulta en productos de propiedades poderosas. Luego, en algún punto, te das cuenta de lo frágil que puede ser romper el equilibrio.

En este momento me declaro un sembrador entusiasta que encuentra placer y distracción sembrando y experimentando con plantas de todo tipo. Gozos y decepciones, aprendizaje a prueba y error. No he alcanzado la autosuficiencia y me queda claro que no lo conseguiré. Tampoco parece justo el tiempo y recursos invertidos, pero siento que ha valido toda la pena. No solo he aprendido mucho, también ya no veo con los mismos ojos esa porción de ensalada que se va a la basura o el par de vegetales arrugados que han quedado olvidados en el refrigerador esperando podrirse. Cultivar ha ampliado mi visión sobre los productos que nos llegan a la mesa y, con algo de perspectiva, uno consigue opiniones más imparciales y realistas sobre los mercados locales, los alimentos orgánicos y hasta los transgénicos.

2. Reduce desechables, recicla más.

El manejo de los desechos al final de una fiesta debe ser una de las cosas más ineficientes que hacemos los humanos: iniciamos con un par de paquetes de platos y vasos desechables y terminamos con dos enormes bolsas de basura. Hace algunos años encontré en el ejemplo de una familia una práctica y sencilla solución: antes de tirar hay que volver a separar. En una bolsa se tiran los desechos de comida y en otra se vuelven a colocar apilados y ordenados los desechables. Por engorroso que suene, un par de intentos bastan para darse cuenta que el procedimiento es sencillo y vale la pena.

¿Pueden creer que existen familias que usan diario utensilios desechables para evitarse lavar trastes? Algunos lo justifican diciendo que se ahorra agua. Los desechables podrían ser un ícono perfecto del capitalismo: son baratos, nos ahorran tiempo y nos hacen la vida más sencilla. Desafortunadamente también se han vuelto un problema. Especialmente porque su tiempo de uso es mínimo pero su tiempo de desintegración puede medirse hasta en siglos. En lo que se producen alternativas más amigables con el ambiente, debemos limitar su uso lo más que se pueda. Hay muchas cosas que se pueden hacer; dependerá del lugar y las circunstancias de cada persona poder implementar unas u otras, pero cualquier idea que vaya en esa dirección es bienvenida.

En mi caso, hace un año me hice de platos y vasos reutilizables que usamos en las fiestas familiares. En términos económicos puedo decir que la “inversión” se ha recuperado, pero a la vez me da gusto poder reducir un poco las cantidades obscenas de basura que generamos a diario en la ciudad. También he ido adoptando medidas para reducir bolsas de plástico y desechables que te dan cuando compras tu comida. Además, en casa reciclamos el papel, el aluminio y el PET. Los desechos orgánicos a veces los utilizamos para la composta de las plantas. Implementar estas medidas parece difícil al principio pero pronto se ven los beneficios. Pese a ello no faltará quien te diga que no conseguirás nada si los demás no lo hacen. No te des por vencido. Estoy convencido que pronto seremos mayoría, no solo porque sea optimista, sino también porque quizá mañana ya no nos quede de otra.

3. Aprende de manera diferente.

Después de leer “21 lecciones para el siglo XX1” y continuar con “!Sálvese quien pueda!”, me parece que una de las mantras que resuena con más intensidad en mi cabeza es: “Nunca dejes de aprender”. Aunque la frase suena obvia y podría ser válida en cualquier época, hay algunas situaciones peculiares de nuestro tiempo que la hacen especial.

La educación ahora mismo es motivo de debate pues, aunque casi todos estamos de acuerdo que los modelos escolares están quedando obsoletos, no resulta tan claro cómo deberían de ser los nuevos. Por ello quizá no sorprende la cantidad en aumento de padres que están buscando alternativas a dichos modelos. Por ejemplo, la memorización era muy apreciada en años pasados, pero no parece ser la respuesta más adecuada en un mundo donde tenemos exceso de información y actualizaciones continuas. Por si fuera poco, las profesiones se están volviendo multidisciplinarias, otra razón por lo que ya no basta aprender de memoria. Además, si nunca queremos dejar de aprender, vamos a necesitar también de habilidades para manejar la frustación y otras emociones que son producto del ritmo acelerado que vivimos.

¿Qué te propongo? Que pruebes con nuevas formas de aprender. No importa si eres estudiante o una persona de 80 años. ¿Has probado aprender algo mirando videos de YouTube? ¿Has probado un curso en linea en plataformas como Coursera o Edx? ¿Has probado leer más libros electrónicos o audiolibros? El darles una oportunidad te hará ver que tenemos algunos obstáculos mentales que quieren continuar haciendo las cosas de la misma manera. Es el resultado de una especie de molde (que tuvo su razón de ser) al que fuimos acostumbrados. Quien se resiste, por ejemplo, a dejar los libros físicos quizá nunca descubra las bondades que ofrecen los nuevos formatos.

Estamos a tiempo. El mayor miedo de la automatización no es que te quedes sin trabajo (eso hasta podría ser una bendición), sino el que te vuelvas irrelevante.

21 lecciones para el siglo XXI

Este es un breve resumen del libro:

Introducción

El siglo XX condujo al derrumbe del fascismo y el comunismo y parecía dejar libre el camino para que el liberalismo se terminara de asentar definitivamente en el siglo XXI; sin embargo sufrió un revés. La crisis económica de 2008 volvió a traer el discurso de muros y controles de acceso. Sucede en el momento menos oportuno. Estamos ante dos grandes revoluciones: la de la información y la biotecnología. Además enfrentamos problemas globales que exigen un mundo más unido que nunca. Pese a ello hay esperanza de que el modelo sobreviva y renazca recargado y fuerte. ¿La razón? Porque es el modelo más versátil que los humanos han desarrollado hasta ahora.

Parte I. El desafío tecnológico

1 Decepción. El final de la historia se ha pospuesto.

El relato liberal celebra el valor y el poder de la libertad: derechos humanos, voto para todos, mercados libres, libertad de expresión. Parece que desde 2008 el relato liberal ha resultado decepcionante para muchos. El muro de Trump y el Brexit son la muestra más representativa. Por otro lado, el mundo se ha vuelto más complejo de lo que un humano puede comprender. Nos enfrentamos a un colapso ecológico y la disrupción tecnológica y ambos requieren de acciones globales. La automatización puede conducir a la irrelevancia del individuo, el elemento fundamental del liberalismo. ¿No volverá esto al liberalismo también irrelevante?
Sin embargo, es muy probable que la humanidad no abandone el relato liberal, no solo porque sea flexible y haya soportado mejor que cualquier otro modelo diferentes obstáculos, sino también porque no tenemos otro. Tenemos que hacer dos cosas: actualizar el relato liberal y disminuir nuestro pánico. Es mejor decir “No sé lo que va a pasar” a asumir con arrogancia que estamos ante un inevitable colapso.

2 Trabajo. Cuando te hagas mayor, puede que no tengas un empleo.

Desde el surgimiento de la automatización siempre ha existido el temor a ser reemplazados. La predicción se cumplió en parte porque las máquinas nos superaban en capacidades física pero no en las cognitivas. Sin embargo, esto poco a poco va dejando de ser cierto y las máquinas han comenzado a tomar los lugares de tareas que antes se consideraban exclusivas del ser humano tales como identificar sentimentos y tomar decisiones. Por si fuera poco, estos avances suelen incluir ventajas o capacidades que superar a las humanas, como la actualización instantanea o conectividad.

Aunque es posible que los gobiernos retrasen de manera deliberada el ritmo de la automatización, no la evitarán ni pondrán un frenarla por completo. La irrelevancia volverá un problema real que tendremos que sortear. Para ello quizá se adopten modelos semejantes al de la Renta Básica Universal que cubran las necesidades básicas del individuo, aunque primero deberemos contestar muchas preguntas e idear un modelo que resulte funcional y sostenible.

3 Libertad. Los macrodatos están observándote

El relato liberal considera la libertad humana como el valor más importante. La investigación sin embargo arroja cada vez más detalles sobre los procesos químicos y algoritmos que subyace detrás del libre albedrío y los sentimientos. La recolección de datos, incluyendo los biométricos, se esta combinando con el desarrollo de algoritmos informáticos que pueden aconsejarnos pero también dejan expuestos nuestros deseos, decisiones y opiniones hasta el grado de conocernos mejor que nosotros. ¿Hasta dónde intervendrán en el futuro dichos avances para la toma de decisiones y cómo afectará eso nuestro concepto de individualidad? En el caso de la IA (Inteligencia Artificial), más que preocuparnos de que se vuelva autoconsciente y tome el control, debemos preocuparnos por quiénes serán sus amos, pues los robots servirán fielmente a ellos. Siempre habrá el riesgo de que algoritmos inteligentes que sepan todo sobre nosotros o robots terminen en las manos de un gobierno autoritario.

4 Igualdad. Quienes poseen los datos poseen el futuro.

Pese a los beneficios, la globalización también ha crecido la desigualdad. El avance de la biotecnología podría aún acrecentar más esta diferencia creando clases completas de gente irrelevante. Un factor clave y urgente es regular la propiedad de los datos, de lo contrario corremos el riesgo de acabar con dictaduras digitales. Otorgar el derecho a una empresa, al gobierno o a nosotros mismos tiene cada una sus propias implicaciones.

Parte II. El desafío político

5 Comunidad. Los humanos tenemos cuerpo

Aunque la tecnología y las redes sociales nos han ido distanciando de nuestro cuerpo, seguimos dependiendo de él. Es importante primero entender esa realidad si queremos dar el siguiente paso: conseguir la unificación de la humanidad.

6 Civilización. Solo existe una civilización en el mundo.

Aunque en general se suele hablar de civilizaciones ubicadas en tiempo y espacio, la realidad es que solo existe una. A lo largo de la historia hemos sido testigos de un proceso de unificación humana. Quizá el mundo actual parezca dividido, pero la realidad es que a diferencia de hace 100 años, las naciones en general estan de acuerdo en los mismos protocolos diplomáticos y en leyes internacionales comunes. Que la humanidad halla sido capaz de esto es un acontecimiento digno de celebración. En ningún otro campo esta unidad se hace más evidente que en el económico. Nuestras rutinas cotidianas y nuestras riquezas económicas dependen de las mismas teorías económicas, las mismas compañias y bancos y los mismos flujos de capital.

7 Nacionalismo. Los problemas globales necesitan respuestas globales.

Que nuestra nación sea única, es válido para todas las naciones y es beneficioso tener esa idea, pero pensar que es suprema (lo que es mentira) es terreno fértil para conflictos. Solo podremos enfrentar los grandes problemas globales si tenemos una perspectiva global de la humanidad. Esto no significa que se requiere de un gobierno global, sino que las dinámicas políticas internas de los países e incluso las ciudades den mucha más relevancia a los problemas y los intereses globales.

8 Religión. Dios sirve ahora a la nación.

Las religiones han perdido relevancia al resolver problemas técnicos, porque la ciencia a resultado mejor, el enfermo puede o no orar, pero seguro acudirá al médico. También ha perdido relevancia al resolver problemas políticos, ahora las religiones adaptan su discurso a las teorías políticas o económicas vigentes, por ejemplo la teología de la liberación en Sudamérica o el Papa Francisco hablando del contra el calentamiento global en nombre de Cristo en su encíclica “Laudato si”. Donde siguen ejerciendo una mayor influencia es al resolver problemas de identidad. Por ejemplo al mantener tradiciones, ritos y ceremonias pueden ayudar a preservar una identidad única. La religión no necesita extinguirse, al contrario, ha demostrado ser una gran herramienta y puede continuar siéndolo solo si consigue reducir las diferencias y hostilidades de nuestra civilización, cosa que no parece estar haciendo actualmente.

9 Inmigración. Algunas culturas podrían ser mejores que otras.

La inmigración plantea algunas de las cuestiones más difíciles de responder. Cuando un país acepta inmigrantes ¿hace un deber o un favor?, ¿tiene derecho a seleccionarlos o cerrar por completo su paso? ¿hasta dónde debe llegar la integración del inmigrante considerando los principios de libertad y tolerancia? ¿cuánto tiempo ha de pasar para que el inmigrante se convierta en miembro de pleno derecho en la sociedad? Como aún no existe una respuesta definitiva a estas preguntas, ninguna de las partes está actualmente a la altura de lo que se espera, porque ni siquiera esto último lo tenemos del todo claro.

Las bases biológicas y genéticas han permitido dejar atrás el discurso racista, pero lo hemos sustituido por el “culturismo”, que en el contexto de Yuval se refiere a discriminar por términos culturales. La Unión Europea estableció todo un precedente al conseguir la unificación de diferentes naciones y razas y continúa siendo hoy el modelo de los derechos humanos; sin embargo también se esta tambaleando ante la llegada de nuevos inmigrantes que están poniendo a prueba los principios de sus cimientos. Si logra encontrar una fórmula, esta sin duda podrá adoptarse a nivel global.

Parte III. Desesperación y esperanza

10 Terrorismo. No nos asustemos.

Un tema que de manera inevitable sale a relucir cuando se habla de inmigración es el terrorismo. Debemos establecer una separación. El terrorista es en realidad tan débil que no puede librar una guerra, de modo que opta por montar un espectáculo teatral con la esperanza de provocar al enemigo y hacerlo reaccionar de una manera desproporcionada. No tiene nada que perder pero si puede ganar mucho pues con frecuencia la tormenta política que desatan resulta en beneficios para los terroristas y le da sentido a su apuesta.

Para lidiar con el terrorismo, el Estado debe centrarse en acciones clandestinas contra redes terroristas, los medios de comunicación deben evitar la histeria y mantener el asunto en perspectiva, y nosotros debemos mantener la imaginación en su lugar y aprender a controlar nuestro propio terror.

11 Guerra. Jamás subestimemos la estupidez humana.

Resulta menos probable que este siglo veamos guerras como las del siglo XX. A las potencial mundiales cada vez les resulta más complicado en gran parte al cambio en la naturaleza económica. Los principales activos económicos de nuestra actualidad son intangibles y un ataque armamentista vulnera poco dichos recursos. Aún así, nunca debemos subestimar la estupidez humana y dar por sentado que hemos superado la guerra.

12 Humildad. No somos el centro del mundo.

A todos nos vendría bien una dosis generosa de humildad. La gente suele creer que es el centro del mundo y su cultura, el eje de la historia humana. Esto es falso. Al autor explora los orígenes evolutivos de la moral y la ética, y la necesidad de dejar de tratar despóticamente a los demás en nombre de Dios.

13 Dios. No tomes el nombre de Dios en vano.

Para cumplir el tercer mandamiento bíblico, deberíamos dejar de inmiscuir a Dios en asuntos mundanos. Yuval distingue entre el Dios de los filósofos que invocamos cuando nos cuestionamos los grandes enigmas del cosmos y del que sabemos nada, y del Dios que es un legislador severo del cual parecemos saber demasiado. La moral no significa “seguir los mandatos divinos” sino “reducir el sufrimiento”, es posible encontrar bases naturales para la compasión universal.

14 Laicismo. Acepta tu sombra.

El ideal laico se basa en la verdad, la compasión, la igualdad, la libertad, el valor y la responsabilidad. Resulta que en la práctica también suele ser resultar inalcanzable, pues pone el listón ético demasiado elevado para la mayoría de la gente. Ni siquiera este está exento de dogmas, aunque algunos resultan beneficiosos. Al igual que las religiones, también tiene su lado oscuro, pero a diferencia de ellas, no le aterroriza sino que esta dispuesto a admitir sus errores y a corregirlos. También tolera identidades híbridas múltiples, la persona puede o no ser religiosa mientras acepte el mismo código ético seglar.

Parte IV. Verdad

15 Ignorancia. Sabes menos de lo que crees.

El liberalismo también basa su confianza en la idea de un individuo racional. Resulta que el ser humano es menos racional e individual de lo que creemos. La realidad es que pensamos en grupo y eso no ha sido necesariamente malo, más bien fue lo que nos ha hecho amos del mundo. El éxito ha sido tan efectivo que hoy una persona puede pasar por la vida ignorando demasiado. Profundizar en cualquier tema requiere tiempo, en particular el privilegio de perderlo. También requiere mantenerse alejado del agujero negro del poder que distorsiona inevitablemente la verdad.

16 Justicia. Nuestro sentido de la justicia podría estar anticuado.

La justicia también tiene raíces evolutivas. Implementarla en el mundo global es complejo pues implica no solo conocer de valores sino comprender profundamente las relaciones concretas de causa y efecto. Ante nuestra incapacidad solemos recurrir a 4 “soluciones”: 1) Minimizar el problema, reducirlo a dos partes, a dos individuos, a un lado bueno y otro malo. 2) Tomar una historia humana conmovedora, una muestra, para “englobar” todo el conflicto. 3) Recurrir a teorías conspiratorias imaginando poderosos individuos capaces de mover los hilos tras bambalinas. 4) Crear un dogma, depositar nuestra confianza en alguna supuesta teoría, institución o jefe omnisciente.

17 Posverdad. Algunas noticias falsas duran para siempre.

Puesto que el ser humano siempre ha dependido de crear y creer en ficciones, podría decirse que desde sus orígenes ha vivido en la posverdad. En la práctica el poder de la cooperación humana depende de un equilibrio delicado entre la verdad y la ficción. Sin embargo, en la actualidad vivimos inundados de propaganda y desinformación. Se proponen dos reglas sencillas para evitar el lavado de cerebro y distinguir la realidad de la ficción son: 1) Pagar por información fidedigna, si el lector consigue noticias gratis, posiblemente se deba a que él es el producto. 2) Hacer un esfuerzo por leer literatura científica relevante.

18 Ciencia ficción. El futuro no es lo que vemos en las películas.

El peor pecado de la ciencia ficción actual es que tiende a confundir inteligencia con conciencia. Ha hecho un mejor trabajo al contarnos el peligro de que se use la tecnología para manipular y controlar los seres humanos. Entre “1984” de Orwell y “Brave New World” (“Un Mundo Feliz”) de Huxley, el segundo es mucho más efectivo al demostrar que es posible controlar a la gente con mucha mayor seguridad mediante el amor y el placer que mediante el miedo y la violencia.

Parte V. Resiliencia

19 Educación. El cambio es la única constante.

El modelo educativo requiere urgentemente adaptación. El aprendizaje por memorización no tiene sentido en un mundo inundado de información. La gente necesita ahora la capacidad de dar sentido a la información, distinguir lo importante y combinarlo en una imagen general del mundo. Muchos pedagógos expertos piden que las escuelas enseñen las cuatro ces: pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad. También será importante la capacidad de habérselas con el cambio, de aprender nuevas cosas y de mantener el equilibrio mental.

El viejo consejo de “Conócete a ti mismo” será vital en una época destinada a hackear humanos. Las compañias están en una carrera para hackerte a ti y a tu sistema operativo. Si quieres conservar cierto grado de control de tu existencia personal y del futuro de la vida tendrás que conocerte a ti mismo antes de que lo hagan ellos. Para correr deprisa, no lleves contigo mucho equipaje. Deja atrás todas tus ilusiones. Pesan mucho.

20 Significado. La vida no es un relato.

Ni el universo ni los sentimientos humanos tienen sentido alguno. Es el humano el que le da sentido y para ello requiere de un relato. Todos los relatos que nos dan sentido e identidad son ficticios, pero los humanos necesitamos creer en ellos. Todos los relatos son incompletos pero para dar sentido requiere de al menos dos condiciones: darle al individuo un papel qué desempeñar y extenderse, no al infinito, sino más allá de mis horizontes (transencendencia). Hay que elegir sabiamente el relato.

21 Meditación. Simplemente, observemos.

La meditación como herramienta para mejorar el control de nuestra mente y de nuestras sensaciones corporales que son en última intancia la forma en que el individuo interactúa con el mundo. El sufrimiento no es una condición objetiva del mundo exterior, es una reacción mental generada por mi propia mente.

Yuval Noah Harari, 2018

Libros que leí en 2018

Se termina el 2018 y con un poco de dificultades conseguí mi meta de 14 libros en Goodreads. A mi favor y a diferencia del año pasado, puedo decir que ha sido un año de mucho aprendizaje en mi trabajo y esta situación me obligó leer a la par mucha información en Internet que resulta imposible e inútil cuantificar.

Además he avanzado con otros libros aunque al final han quedado incompletos. Uno que pensaba terminar este año y que absorbió mucho de mi tiempo fue la Biblia. Más de 1800 páginas. Al final no lo conseguí, pero espero completarla durante el primer trimestre de 2019.

A continuación un breve resumen de los libros y mi opinión. Una versión más amplia se puede revisar en Goodreads, haciendo clic en cada uno de los títulos de los libros.

1. Talentos Ocultos

Margot Lee Shetterly

Margot Lee Shetterly desentierra del corazón de Estados Unidos de los años 30’s una historia inverosímil de tres mujeres negras trabajando en la NASA (antes NACA) en medio de un país aún dividido por la segregación racial. El origen de la historia viene de una fuente directa: el padre de la escritora, investigador en la NASA, que tuvo oportunidad de trabajar con varias de aquellas mujeres. 

El libro es unas cuatro veces más extenso que la película que resultó un éxito comercial. Además, para asegurar un mejor climax, el filme se toma ciertas licencias creativas. La extensa narrativa y el exceso de detalles convierte la novela en algo tedioso para algunos. La lección es que el talento y el esfuerzo no excluye raza ni género. Con frecuencia las desgracias nos permiten derrumbar prejuicios y dan paso a la unidad y cooperación, indispensable para enfrentar los problemas de la humanidad.

2. Pequeño cerdo capitalista: inversiones.

Sofía Macías

En 2014 dejé este libro abandonado ante la exigencia de hacer algunos ejercicios a la par de la lectura. Es la continuación de “Pequeño Cerdo Capitalista” y continúa la línea de tratar de educar al público en general sobre temas financieros. Hay dos cosas que me gustan: es práctico y esta dirigido a México. Aunque los instrumentos de inversión y muchos términos son similares entre países, el enfoque local permite aplicar lo aprendido fácilmente. La realidad económica que vive México bien justificaría que estos temas se volvieran parte del plan de estudios escolar gubernamental. 

3. Homo Deus: Breve historia del mañana.

Yuval Noah Harari

Es la continuación de “Homo Sapiens”. En el Génesis bíblico, la humanidad pierde el paraíso persiguiendo un ambicioso engaño: querer ser como Dios. A miles de años de distancia, el deseo persiste y la búsqueda de cualidades divinas como la felicidad absoluta y la inmortalidad dirigen nuestros pasos. Conforme descriframos la naturaleza humana ¿terminaremos por diluir los conceptos de individualidad y libre albedrío como sucedió con el concepto del alma? Y si así fuera ¿a dónde nos llevaran esos nuevos caminos? 

Como sucede en el libro antecesor, la ideas de Yuval son provocadoras y altamente especulativas. El lo sabe y no pretende convertirse en profeta. Sin embargo, no dejan de resultar interesantes y dignas de atención.

4. Hombres buenos.

Arturo Pérez-Reverte

Es una curiosa novela que mezcla ficción en la realidad y realidad en la ficción. El autor, miembro de la Real Academia Española, se encuentra en una de las bibliotecas los 28 tomos de L’Encyclopédie, una publicación prohibida por la España católica del siglo XVIII y la curiosidad le inspira a escribir una novela mientras investiga cómo entró al país. En la novela, dos hombres son encomendados por la Real Academia para ir a Francia en un misión un tanto clandestina y hacerse de una copia de la enciclopedia. Durante el viaje lleno de peligros, se sumergen en la Francia pre revolucionaria en barrios de dudosa reputación conviviendo con intelectuales y libertinos. La moraleja: la lectura es indispensable para abrir mentes y mundos. 

5. La felicidad después del orden.

Marie Kondō

Marie Kondo es la autora minimalista del momento (estrena serie con Netflix este 1 de enero de 2019). Soy escéptico de sus “rituales” pseudocientíficos tales como taparle los ojos a los peluches y ponerle sal a las fotos para “purificarlas” cuando uno se deshace de ellas. Lo que me ha resultado práctico son sus métodos para doblar y acomodar la ropa, depurar antes de ordenar y la idea de que “todo debe tener un lugar”. Así, un lugar puede tener cierto grado de desorden pero no nos causará agobio acomodar porque en automático podremos devolver las cosas al lugar que le hemos destinado.

6. The Subtle Art of Not Giving a F*ck

Mark Manson

Puede resumirse como una versión diluida y “millennial” del budismo. Para conseguir la felicidad, debemos admitir que el sufrimiento y la inquietud son partes inherentes y hasta necesarias de la vida humana y debemos aprender a convivir con ellas. Dejar de ver la felicidad como un objetivo para verla como algo que se vive y construye dia a dia. Aunque a veces el sufrimiento y el dolor son inevitables, tenemos total decisión sobre cómo vivir dicha experiencia y el poder de transformarlo en algo positivo y significativo. El éxito, el tener siempre la razón y ser siempre positivos, son falsos valores, habrá días buenos y malos.

7. El bosón de Higgs no te va a hacer la cama.

Javier Santaolalla

Los libros de divulgación científica, escritos en su mayoría por investigadores acostumbrados a una estricta formalidad, suelen ser poco efectivos en su tarea de despertar la curiosidad del lector y con frecuencia resultan textos engorroros que se terminan por abandonar. Santaolalla ha pasado la prueba logrando un libro lleno de comparaciones y momentos graciosos. Si a eso le sumamos la lectura de Enric Puig en el audiolibro, el resultado es bastante bueno. Mi queja sería la barrera generacional que en ocasiones me impedía captar todas las referencias a Pokemón, entre otras. Sin embargo, el libro cumple con el objetivo de despertar la curiosidad, ingrediente indispensable para el que quiera entender el mundo y la chispa cada vez más ausente en las nuevas generaciones.

8. Origen.

Dan Brown

Sobrada de longitud y aburrida. La quinta entrega del profesor Robert Langdon resulta demasiado pretenciosa. Un genio multimillonario muere sospechosamente en la víspera de un anuncio que pondrá fin a las religiones y contestará las preguntas más importantes de la humanidad: ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos? Dan Brown establece un endeble argumento mezclando el experimento de 1953 de Miller y Urey sobre la abiogénesis con ideas más recientes de autómatas celulares, “estructuras disipativas” y el “technium”, más su clásica trama de símbolos para montar un thriller donde lo más entretenido son los escenarios arquitectónicos de España. 

9. La ninfa de porcelana.

Isabel Allende

Una mini historia de una figura de porcelana que cobra vida y anima a un señor a abandonar su aburrida y monótona vida. ¿Interpretaciones? Las que usted quiera darle. 

10. Las fronteras de la muerte.

Laura Bossi

Lo que pensé que sería un relato de las diferentes perspectivas de la muerte, desde el punto de vista científico, resultó ser un inesperado pero interesante debate de las complicaciones legales y éticas que se viven en la actualidad para definir la muerte o mejor dicho, a los moribundos. Si en el pasado, el riesgo de equivocarse podía significar la terrible experiencia de ser enterrado vivo, en la actualidad, con el progreso de la tecnología y temas como la donación de órganos han vuelto la definición de estos criterios aún más necesarios. Definirlos también se ha vuelto más complejo y en eso se centra gran parte del libro. Al final resultó ser un libro bastante recomendable.

11. El país de los pájaros que duermen en el aire.

Mónica Fernández-Aceytuno

Disfruté mucho de este libro que nos habla de la flora y fauna de algunas regiones de España. En los últimos meses suelo invertir algo de tiempo en observar la naturaleza y no deja de sorprenderme. En ese sentido me encontré plenamente identificado con la autora, aunque a diferencia de mi, ella tiene la formación de bióloga. Mi única queja sería que al tratarse de España, sentí el relato un tanto distante. Algo ubicado en México sería increíble. Quizá debería yo iniciarme en dicha empresa.

12. Born a Crime: Stories From a South African Childhood

Trevor Noah

Trevor Noah es una figura pública bien conocida en los medios norteamericanos. Resulta sorprendente que sus orígenes nos trasladen a improbable lugar, nacido en la “ilegalidad” del apartheid de la Sudáfrica de los años 80s. Hijo de un blanco europeo y una nativa africana, Trevor experimentó el dilema de vivir en ambos mundos y sentirse parte de ninguno. El resultado, como suele suceder, es que pudo darse cuenta de los absurdos del racismo y la irracionalidad de ver las cosas en dos colores.

13. Astrophysics for People in a Hurry

Neil deGrasse Tyson

Aunque Neil parece ser el sucesor de Carl Sagan por defecto, queda claro que sus estilos son muy diferentes. Sagan cautivaba a fans y detractores con frases inmortales como “somos polvo de estrellas” en las que se respiraba un toque de humildad. Neil repite la frase pero suena más arrogante. Si bien es cierto que la verdad científica no depende de la humildad o arrogancia del mensajero, la forma en que se transmite puede ayudar mucho a que la gente voltee a verla. En general los temas del libro me han gustado, los capitulos son breves, despiertan la curiosidad y pueden leerse independientemente y hasta en desorden. He aprendido un par de cosas después de leerlo.

14. 21 Lecciones Para El Siglo XXI

Yuval Noah Harari

Podría decirse que el tercer libro de Harari es más de lo mismo. Esto no necesariamente es malo pues Yuval nos ha entregado muy buenos trabajos. El libro parte del liberalismo y como este parece experimentar un tropiezo desde la crisis económica del 2008. En gran parte, los retos tecnológicos y los problemas globales del siglo XXI exigirán que el liberalismo mute en algo mejor, quizá ni siquiera se extinga. Para el 2050 uno de los mayores riesgos que experimentará la humanidad es el de ser irrelevante. Para evitarlo, el ser humano tendrá que enfocarse en desarrollar nuevas capacidades que le permitan tener una mente flexible y una inteligencia emocional los suficientemente fuerte para adaptarse a un mundo en constante cambio. El consejo de “conócete a ti mismo” se habrá vuelto la lección más importante.

En conclusión, estoy satisfecho con lo obtenido en el reto. He vuelto a poner mi meta en 14 libros para el 2019.

Libros que leí en 2017

Aquí la lista de libros que leí el 2017

253620241. Guía de Hábitos Inteligentes

Robledo, I.C.

Ideas muy simples que en general ya conocía y aplico en la actualidad. De las que me parecen mas sobresalientes: 1) buscar nuevas palabras. A veces damos por sentado el significado de algunas pero vale la pena ir al diccionario y salir completamente de la duda. 2) Aprender en linea. Hay múltiples cursos y aunque adaptarse al formato puede costar trabajo, al final es una excelente opción para aprender. 3) Practicar la observación. La vida laboral suele ser monótona y rutinaria, pero como dicen, “el diablo esta en los detalles” y cuando uno es curioso encuentra cosas no tan obvias.

 

33026781 2. Un monstruo viene a verme

Patrick Ness

Lo compré para mi sobrino y estuve un poco pensativo en si era una buena historia para su edad. La historia es algo cruel, un niño que además de lidiar con las presiones típicas de su edad, también tiene que enfrentar otra aún mayor: una madre enferma de cáncer. Patrick Ness escribió este libro partiendo de una idea de Siobhán Dowd, quien no pudo completarla pues falleció de cáncer. En su prólogo, escrito por J.A. Bayona, quien llevó la historia al cine, se nos dice que crecer es doloroso, pero no carente de sentido y “que a veces se gana y se pierde al mismo tiempo”.

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3. You Don’t Know JS: Up & Going

Kyle Simpson

Contrario a la mayoría de los libros de JS, la concepción de este volumen, el primero de varios, es conocer a profundidad todos los rincones del lenguaje de programación. Espero leer más de los siguientes tomos. Esta muy bien escrito y se me hace una buena opción pero no recomendada para el programador primerizo.

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4. La caza del carnero salvaje

Haruki Murakami

Este libro vino a ser una buena bocanada de oxígeno para mi relación en fase moribunda con Murakami. Cansado de “más de lo mismo” esta historia al final se convirtió en una de mis favoritas. Efectivamente trata sobre buscar un carnero muy especial y como puede esperarse, del plano físico pronto brincaremos al metafísico; sin embargo Murakami no se envuelve en múltiples historias y personajes que concluyen llevando a ningún lado, en esta ocasión la historia tiene un final muy bien hecho, con la mayoría de las incógnitas resueltas y una buena reflexión sobre la identidad personal entro otros temas que toqué ligeramente en esta entrada. Entre otras curiosidades, la historia es en realidad el final de una trilogía y el personaje junto con el carnero y otros elementos vuelve a aparecer en una cuarta historia posterior llamada Baila, Baila, Baila.

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5. De qué hablo cuando hablo de escribir

Haruki Murakami

Uno de los esperados de este año. También le dediqué una amplia entrada y como mencioné, uno viene a estos libros tratando de encontrar una receta para convertirse en escritor y termina encontrando que no hay receta. Hay a lo mucho un conjunto de pautas o patrones que más o menos se repiten, pero a veces ni siquiera eso es constante. Aquí esta la “receta Murakami” que como él advierte, puede o no funcionarle a otro. Bueno pero no indispensable.

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6. Escucha la canción del viento y Pinball 1973

Haruki Murakami

Para completar la trilogía me aventé los otros dos libros que son preludio a El Carnero Salvaje. En conclusión ambas son bastante irrelevantes, quizá excepto por tratar de ver la evolución del escritor, pues son de sus primeras novelas. En general yo recomendaría pasar directo a El Carnero Salvaje.

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7. The Truth About Employee Engagement: A Fable About Addressing the Three Root Causes of Job Misery

Patrick Lencioni

Lo leí como recomendación de mi jefe de trabajo. Es una de esas lecturas de optimismo empresarial que resultan muy básicas pero de vez en cuando vale la pena leer. El libro explica 3 cosas que hacen cualquier trabajo miserable: anonimato, irrelevancia y ausencia de métricas. No importa si eres personal de limpieza o CEO. El formato de “historia” me aburrió un poco pero creo que los puntos son acertados. Vino a ser una buena reflexión en un momento en el que la empresa sufre grandes cambios.

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8. Small Data: Las pequeñas pistas que nos advierten de las grandes tendencias

Martin Lindstrom

Una verdadera basura y de lo peor que leí este año. Como si el autor te viniera a decir “Todos lo hacen mal y solo yo bien. ¿Quieren que su campaña publicitaria funcione? ¡Contrátenme!”. Nos habla de productos y campañas y ni siquiera puede incluirnos alguna imagen. No veo un intento serio por tratar de cuantificar el éxito de sus campañas. Totalmente irrelevante.

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9. Comer sin miedo: Mitos, falacias y mentiras sobre la alimentación en el siglo XXI

J. M. Mulet

Mulet se ha convertido en un paladín de la ciencia, al menos para el mundo hispano y se ha ganado enormes enemigos entre charlatanes, activistas y pseudoespecialistas. Su trabajo es simple: derrumbar los grandes mitos que abundan hoy en día sobre la alimentación. Lo mejor es aprender a encontrar fuentes confiables y elegir bien informados y responsablemente. En esta era de Internet esto se ha vuelto un reto, pero es una de las firmes intenciones de Mulet. Habrá siempre los detractores que se escudarán en los intereses económicos de multinacionales o gobiernos. Otros abogan por los conocimientos “milenarios” y regresar a los orígenes. La ciencia y la tecnología no es infalible, pero Mulet revindica sus avances en materia de alimentación demostrando que han sido un gran paso adelante con logros contundentes y dignos de presumirse. Totalmente recomendable.

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10. Cuando te encontré

Catherine Ryan Hyde

Leí este libro en un momento en que sentía estar pasando por una situación similar a la de los personajes. ¿En qué momento te das por vencido al ayudar a un hijo o un buen amigo? Para el padre de esta historia, que esta criando un hijo adoptado, la respuesta es nunca. Y en lugar de ver que las cosas mejoren, todo se convierte en una interminable serie de decepciones. Como decía hace poco, los hijos rara vez se convierten en lo que los padres soñaron. Fue curioso porque en mi caso, a mi sí me parece que hay un límite y la historia me dejó pensando. Es muy simple y a los personajes les hace falta algo de profundidad para que realmente te impacte más, pero al menos es entretenida y con un final que no esperaba.

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11. La ciencia en la sombra. Los crímenes más célebres de la historia, las series y el cine a la luz de la ciencia forense

J. M. Mulet

Otro de Mulet y me parece que fue uno de los primeros que escribió. La verdad me pareció muy entretenido y me hizo conocer cosas de la ciencia forense que de plano desconocía. Es un tema que genera mucho morbo y por lo tanto te atrapa muy fácilmente. A mi me despertó mucho la curiosidad sobre el tema y creo que no será lo único que leeré al respecto.

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12. De animales a dioses

Yuval Noah Harari
El mejor libro que leí este año. Lo que Harari postula a veces resulta tan atrevido o con tan tremendas implicaciones que termina por incomodar al lector. No es que tenga la verdad absoluta, pero si genera mucho material para pensar.  Pongamos por ejemplo tan solo estas dos inquietantes preguntas que plantea: ¿se ha traducido el progreso y la riqueza humana en felicidad? ¿es el humano del siglo XXI más feliz que nuestros antepasados cazadores-recolectores? Todo parece indicar que no, y que desde que nuestros antepasados eligieron sembrar semillas, iniciarse en la ganadería y optar por la vida sedentaria firmamos nuestro infeliz destino. ¿Donde estuvo entonces la ventaja? Resulta que ese estilo de vida maximizó nuestra capacidad de sobrevivir en espacios reducidos. Más humanos en menos espacio, más infelices pero con vidas más largas. La colectividad potenció lo que ya había conseguido el Homo Sapiens al convertirse en la especie dominante del planeta. Su cerebro desarrollo una característica única que le permitió organizarse y dirigir hábilmente masas. ¿Cuál fue esa característica? Aprender a creer en mitos.
Aunque no lo parezca, son mitos lo que hay detrás de la religión, la economía y el gobierno. En la religión quizá resulten obvios, pero cuando ¿qué es el dinero? ¿no es acaso un símbolo de confianza? ¿qué es una monarquía y un rey? ¿no es acaso una creencia en un “linaje” especial? ¿qué es una frontera? ¿no es acaso algo imaginario que existe en el colectivo pero nos da una identidad y nos hace sentir parte de algo? Y sobre esos 3 pilares se ha sustentando el poder y desarrollo humano. Un poder que hoy es capaz de destruir nuestro propio hogar. Harari concluye: “Somos terriblemente irresponsables y estamos insatisfechos. ¿No resulta eso peligroso y preocupante?”

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13. La banda de los niños

Roberto Saviano

Saviano haciendo lo que mejor sabe hacer: contarnos historias de la mafia y el narcotráfico. La historia retrata la vida de una pandilla de jóvenes italianos que se envuelven en el negocio de las drogas. Atraídos como peces por el dinero, la fama y la vida de excesos, los niños son presa fácil y material muy cotizado en los negocios turbios. Muchos de ellos son temerarios y se vuelven desalmados. Muchos no llegarán ni siquiera a los 30 con vida. Escribí también al respecto. No es el mejor trabajo de Saviano y llega en un momento en que se debate fuertemente si estas historias aportan algo positivo a la lucha contra el narcotráfico o solo sirven de inspiración para nuevas generaciones.

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14. Dear Ijeawele, or a Feminist Manifesto in Fifteen Suggestions

Chimamanda Ngozi Adichie

Entramos de nuevo a terreno espinoso: el feminismo. Hay una increíble variedad de opiniones y definiciones, tantas que me atrevo a pensar que cada persona tiene su propia definición y dependiendo de ella esta a favor o en contra. En el punto más radical esta lo que algunos llaman “las feminazis”. Otros de plano niegan cualquier beneficio ignorando que el feminismo ya le ha dado forma a la sociedad en al menos los últimos 50 o 60 años. Estoy seguro que a nuestros abuelos y bisabuelos las familias de hoy les parecerían demasiado “femeninas” con esposos mucho menos machos y mujeres mucho menos sumisas. Con Adichie y sus 15 sugerencias yo diría estar de acuerdo con un 80%, otro 10% me lo llevo de tarea para digerirlo y el último 10% quizá lo debatiría. Lo importante de este debate es cuestionar, no solo los viejos modelos sino también los nuevos que a veces se digieren solo porque están de moda. Implica auto reflexión y sobre todo mucha honestidad. ¿Por qué creo que esto esta bien? ¿Por qué lo hemos hecho por generaciones? Por ejemplo, muchos (yo incluido) encuentran una terrible resistencia a la idea de que la mujer sea el principal proveedor económico en el hogar. Al escarbar, uno pudiera encontrarse con argumentos de tipo biológico, religioso o hasta práctico. ¿Son sólidos esos argumentos? Tampoco debe uno olvidar que los modelos que funcionen hoy seguramente serán diferentes mañana, algunas revoluciones llevan su tiempo, lo importante es progresar hacia una sociedad no solo equitativa, sino sobre todo justa (que no son sinónimos).

Conclusiones

Fracasé en el reto Goodreads nuevamente. Leí 14 libros de los 20 que tenía planeados completar. A mi favor diría que varios de ellos superaban las 300 páginas y no eran novelas. Sin embargo también tuve periodos muy largos en los que no se me antojaba leer. Este año, como el anterior, he combinado lectura en dispositivos electrónicos, formato físico y también en audio. Este último me cuesta mucho y requiere casi de toda mi concentración para que capte la información. El 90% del tiempo que escucho un libro lo hago siguiendo la lectura en texto. Espero mejorar un poco en ese campo.

No es algo para presumir pero en este momento tengo empezados 15 libros. En realidad muchos de ellos están en pausa esperando que algún día los retome, pero lo que si se ha vuelto muy común que lea 2 o 3 libros a la vez. Es decir, quizá por la mañana le dedico unas horas a uno y por la noche otro tiempo a otro libro. A veces esta situación también es por la necesidad pues algunos libros son técnicos o relativos a mi campo laboral. De cualquier forma, espero reducir esa lista de libros empezados el próximo año.

El próximo año voy a ser un poco más realista y he decidido poner como meta la cantidad de libros que leí este año: 14 libros. Creo que uno de los objetivos logrados este año fue el de leer con buen ritmo y nivel de comprensión y hacer las pausas en el momento que considere necesario. En ocasiones esas pausas son para buscar un poco de información extra o bien solo para digerir lo ya leído. No quiero que eso cambie, aunque la pila de libros que me espera ya esta bastante alta y la lista continúa creciendo.

Tickled

“Competencia de aguante de cosquillas”. Encontrado en Internet, este parecía un curioso tema para la sección de reportajes que presentaba David Farrier, periodista neozelandés, en televisión. La compañía organizadora, establecida en Los Ángeles, recluta chicos, les cubre los gastos de la estancia y les paga por participar. Atractivo y bastante sospechoso. El rechazo agresivo y rotundo que recibe Farrier al solicitar una entrevista con ellos, solo consigue intrigarlo más. Lo que vendría después sería preocupante, por decir poco.

Sería el comienzo de Tickled, el documental que Farrier grabaría contando la historia. Le fue tan bien en las críticas y nominaciones que yo me enteré del documental por un artículo en julio de 2016. El año siguiente Netflix la incluyó en su catálogo y yo a mi lista de películas por ver, pero eso ocurriría hasta este fin de semana. Quiero advertir que lo que viene esta lleno de spoilers.

Cosquillas y fetiches

Hacer o recibir cosquillas, por extraño que parezca, es para algunas personas fuente de extrema excitación sexual (hay quien dice que no siempre es sexual, pero yo tengo mis dudas). El término técnico es knismolagnia y en inglés comúnmente se le conoce como tickling. Esta y otras prácticas, aunque estrictamente no son fetiches (la palabra hace alusión más al objeto que a una actividad) por lo general se les suele enlistar como tales. El tickling se suele incluir en las prácticas BDSM y es porque, como explica uno de los entrevistados en el documental, tiene algo de sadismo, tortura, control y dominación. Y obvio, no es exclusivo de un género o preferencia sexual.

Pero además el tickling tienen una característica que funciona como arma de dos filos: está en una línea intermedia de lo que aún puede considerarse inocente o inofensivo y lo que definitivamente resulta pornográfico. Mientras no haya desnudos o genitales expuestos, uno puede encontrar varios de estos videos en las redes sociales con cantidades mínimas de advertencia. Y es en esa aparente inocencia donde la historia de Jane O’Brien Media (de aquí en adelante JOM), la empresa responsable del concurso de cosquillas, comienza a tejerse.

JOM recluta varones y los graba ligeros de ropa, unos atados de manos y pies en una cama, mientras otros les hacen cosquillas, un producto que suena perfecto para el mercado homosexual. Pero cuando Farrier, que es gay, los contacta para una entrevista, le rechazan argumentando que su ‘deporte’ es “estrictamente heterosexual” y que tener tratos con él resultaría negativo para el negocio.

Imaginemos por un momento a un hombre hetero, bien parecido, que se topa con el anuncio de la competencia. Obtener una buena entrada de dinero a cambio de ser grabado con otros hombres haciéndose cosquillas parece mil veces menos arriesgado y comprometedor que grabarse teniendo sexo con hombres. Dinero fácil y un viaje a Los Ángeles.

That escalated quickly

Farrier publica su incidente en un blog. En breve JOM lo contacta por correo electrónico para advertirle que se detenga o se atenga a las consecuencias legales, todo en un tono homófobo e intimidatorio. Tres representantes de JOM viajan a Nueva Zelanda para “resolver” el asunto pero todo se arruina en cuanto notan que están siendo grabados.

En medio de más amenazas y con el apoyo del productor Dylan Reeve, Farrier viaja a Los Ángeles solo para que le cierren las puertas en JOM. Así que decide aprovechar el viaje para contactar a ex participantes del concurso. Descubre que varios han sido amenazados por los productores no solo con difundir sus videos entre familiares, amigos, escuelas y lugares de trabajo, sino también con acusarlos de  homosexuales, desviados o pervertidos. Sin el consentimiento de ellos, los videos de “audiciones” han sido publicados en la red, al parecer como represalia por haberse atrevido a hablar mal de la compañía. A algunos les ha costado sus trabajos y su reputación.

Además, aunque la industria pornográfica suele ser un jugoso negocio, en JOM el modelo no esta del todo claro. Aparte de la intimidación, lo cual esta definitivamente mal, al parecer estos videos solo son producidos para cierto tipo de clientes “privados”. Si no parece ser algo tan redituable, entonces ¿quién esta financiando las actividades de la empresa?

50 sombras más oscuras

Resuelto a contestar esas preguntas, Farrier escarba un poco más y se topa con la historia de David D’Amato, un personaje que se vio envuelto en escándalo a finales de los 90’s. Resultó que se hacía pasar por una chica estudiante en antiguos foros de Internet (usando los alias Terri Tickle y Terri DiSisto) para obtener videos de tickling de hombres jóvenes, algunos incluso menores de edad.  El modus operandi era muy parecido al de JOM: contactarlos, pagarles por grabarse en videos de cosquillas, y luego, cuando ya no querían continuar, amenazarlos. Pero había un detalle aún más perturbador: D’Amato era en ese entonces vicedirector y orientador de una escuela secundaria de Nueva York.

Corre el año 2001. D’Amato va a juicio y sale bien librado acusado de cargos menores. Resulta que su padre era cofundador de una de las firmas de abogados más importantes de Nueva York. Solo recibe una multa y una condena de 6 meses de prisión que cumple desde una casa mientras se le permite, sorprendentemente, ¡atender estudios en la facultad de derecho!

El siguiente paso es atrevido y el más cuestionable del documental. Farrier cree que detrás de JOM esta D’Amato. El sustento de su afirmación viene de comparar algunas direcciones físicas de los documentos sobre D’Amato y hallar que coinciden con oficinas y abogados de JOM. El financiamiento de JOM provendría de una sustancial herencia que su padre le ha dejado a D’Amato. Así parece ser que por años, oculto con astucia – primero tras un perfil falso y luego tras una dudosa compañía – y cobijado bajo la firma legal de su padre, D’Amato ha conseguido satisfacer sus caprichos sexuales. Casi al final del documental, Farrier ubica y sigue a D’Amato para encararlo al salir de una cafetería pero lo único que recibe son más amenazas. Antes de regresar a Nueva Zelanda, Farrier llama por teléfono a la madrastra de D’Amato y sin darle muchos detalles del objetivo de su investigación logra obtener algunas respuestas que parecen confirmar que todo lo que Farrier ha descubierto es verdad.

Conclusiones

D’Amato falleció el pasado 13 de marzo de 2017, pero JOM no desapareció (¿confirma esto que ambas partes no estaban relacionadas o que D’Amato no era la única cabeza?). Ambas partes intentaron boicotear las presentaciones especiales del documental en 2016 y negaron las acusaciones así como el supuesto vínculo entre ellas. En una de las páginas de JOM se lee: “Hemos producido videos (de cosquillas) por más de 20 años para clientes privados y para websites”.

Termino de ver el documental y me recuerda mucho a Capturing the Friedmans, uno de mis favoritos. La historia me parece tan intrigante que creo que podría ser la fabulosa trama de una próxima película. Aún así, si algo he aprendido de los documentales, es que, por muy bien investigados que parezcan, uno nunca debe asumirlos como una especie de verdad absoluta. Tampoco ayuda en estos casos tener una visión de blanco y negro, sino más bien conviene reflexionar sobre la compleja conducta humana. Nos queda la sensación de que D’Amato es el malo de la película pero ¿quién era en realidad? ¿No podía haber admitido sus gustos y hacer lo mismo sin caer la intimidación? El peso de la sociedad, para bien o mal, es enorme. ¿Cuántos D’Amatos más hay así por el mundo? Personas que mantiene un bajo perfil, procuran llevar una vida corriente y pasar inadvertidas pues saben que en ello radica el que puedan continuar con sus fechorías… hasta que alguien se topa con su historia.

La banda de los niños

Si mueres a los 90, centenario. Si mueres a los 20, legendario

Antecedentes

Hace unos 7 años leí Gomorra, una historia que sentía sorprendente pero sobre todo tan distante. Roberto Saviano expuso a la Camorra y se ganó la atención del mundo (con mis aplausos incluidos) a costa de su libertad y un precio por su cabeza. Lejos estaba yo de imaginar que los siguientes años convertirían a México en referencia del narcotráfico, que la violencia y la inseguridad acompañada de miles de muertos nos pondría en las listas de los países más violentos del mundo y que lugares tan cercanos como Ecatepec se convertirían en los peores para vivir.

En 2014 leí CeroCeroCero, justo después de un sexenio que inició una guerra feroz contra el narcotráfico que no acabó bien. Ilusamente creíamos que las aparatosas cifras de muertos iban a bajar pero no sería así. Bajo vigilancia con escolta permanente, Saviano se dedicó a bosquejar un mapa mundial del narcotráfico que abría su telón con México y cuyo objetivo primordial era convencernos de una terrible pero posiblemente única salida: necesitamos sacar las drogas de la ilegalidad. Desde el enfoque de la salud y el ético, esta propuesta siempre genera demasiada incomodidad; pero cuando se entiende el narcotráfico como probablemente el negocio más redituable del mundo, entonces debemos regresar a nuestras clases de economía y abordarlo desde una perspectiva de mercado. Las restricciones, junto con la guerra anti-narco solo han conseguido elevar el precio del producto, la oferta, en medio de un mercado que lo demanda fuertemente y que esta dispuesto a pagar lo que cueste. La legalización no resuelve los problemas milagrosamente, pero si puede contribuir de manera notable en disminuir los enormes flujos de dinero que manejan los capos y que les permiten comprar desde armas hasta las más íntegras conciencias. Tampoco reduce la cifra de muertos por consumo de drogas, es más, de entrada posiblemente la incremente (reduciendo irónicamente la demanda), pero es diferente lamentarse por un drogadicto que no la libró, aunque sea tu hijo, a lamentarse porque tu hijo se encontró en medio de una balacera regresando de la escuela y acabó tendido en el pavimento.

De Pantaleón y las visitadoras a Nicolás y su banda

La banda de los niños es el más reciente trabajo de Saviano. Ubicada en Nápoles, la novela se inspira en personajes reales, en su mayoría menores de edad. Casi a todos nos venden la idea de que la fama, el dinero y el poder son sinónimos de la felicidad y en algunos ambientes la manera más fácil de obtenerlos es involucrándose en el tráfico de drogas, la extorsión u otros negocios ilegales. Para la gente sin escrúpulos que abunda en estos negocios, los niños representan un gran atractivo: su falta de madurez los hace fácilmente manipulables, temerarios e incluso crueles, su vigor juvenil es envidiable y por si fuera poco, cuando son capturados la Ley suele darles un castigo más suave. Para Saviano, son como peces jóvenes que embelesados por los destellos de las luces de las paranzas, las barcas de pesca que usan lámparas como señuelo, se acercan para acabar capturados en redes. Tan directa es la metáfora que la palabra italiana paranza también se entiende como “banda de niños de la camorra”.

Recuerdo que en la universidad me dejaron leer Pantaléon y las visitadoras para identificar las fases del proceso administrativo en aquel extraño servicio de prostitución que el capitán Pantaleón Pantoja tiene que montar para desfogar las ganas de los soldados del ejército de Perú. Algo similar sentía mientras leía La banda de los niños. Nicolás, el jefe de la banda, es el “empresario” atrevido y visionario. Su sueño inicial es conseguirse un acceso permanente en el exclusivo reservado del Nuovo Maharaja, un lugar de moda con protección de la mafia, y poder llevar ahí a sus amigos y su novia Letizia cuando se le antoje. Su ambición de inmediato le permite ubicar un “área de oportunidad” cuando surge un vacío en “el mercado” como resultado de algunos movimientos de las familias que controlan el negocio de las drogas. Lo que sigue es una historia de ascenso al poder con chiquillos que no alcanzan aún los 20 años y que posiblemente no llegarán a los 30. Qué importa, como dice la frase inicial, lo corta que sea la vida mientras consigan convertirse en leyenda.

El final es bueno y brusco, aunque tampoco inesperado. La banda y las demás mafias se rigen por sus propias reglas. La traición es un pecado, pero con frecuencia también el camino más común para hacerse del siguiente nivel. La historia termina con una “empresa” consolidada: ha nacido una nueva banda… y busca venganza.

Hemos perdido la batalla

Excepto por algunos detalles mínimos, tenemos que asumir que Nicolás es uno de esos “árboles que nació torcido”. Saviano no se preocupa en darnos demasiados detalles de él ni de los demás chicos. Ni antecedentes ni motivos. En ese sentido a los personajes les falta algo de profundidad. Quizá todas estas carencias sean intencionales y su ausencia se deba a que cada uno de nosotros puede tratar de inferirlas. Basta con mirar a nuestro alrededor…

Gabriel Retes en Bienvenido Welcome ya comentaba que el cine (junto con los demás medios de comunicación) y la realidad son parte de un bucle infinito que se retroalimenta de continuo:  el cine es un reflejo de la realidad y la realidad con frecuencia adopta lo que el cine dibuja. En mi colonia, la serie de moda es “El señor de los cielos”. Chicas y chicos, con un elevado porcentaje de deserción escolar, encuentran en sus personajes los rol model a seguir. De igual forma, las bandas italianas se inspiran en series como Gomorra de la cual el mismo Saviano es guionista. Remedio y mal juntos. Quizá debemos replantear el asunto, quizá hoy ya no aplaudo tanto a Saviano que sin remordimientos celebra el éxito de su serie que estrena la tercer temporada y que parece que hoy aprovecha su condición para hacer un gran negocio.

En mi intento por aportar siempre he intentado dar algo de ayuda a los jóvenes de mis alrededores. En especial a aquellos que la tienen más difícil. Los resultados han sido agridulces y últimamente se ven estorbados por este pensamiento recurrente: estamos luchando una causa perdida.  En general, en la colonia, las familias con educación y un nivel medio tienen entre 0 y 2 hijos, las familias de bajos recursos y poca educación tienen en promedio 4 hijos. La mayoría de estos hijos repetirán el mismo patrón de la familia que vienen. No se necesita ser un gran matemático para darse cuenta que estamos rebasados y difícilmente parece haber una solución. Esta desproporcionada cantidad de adolescentes solo termina engrosando las filas de una sociedad cada vez más endeble. ¿Llegaremos a un punto donde tengamos que volver a la ley del mas fuerte? ¿Existe un punto de no retorno? Mi mejor apuesta es imaginar que se trata de esas crisis que tienen que llegar a su punto más bajo y tronar para dar paso a algo nuevo y seguramente mejor, aunque seguramente muchos de nosotros ya no estaremos vivos para ese entonces.

Ilustración: La banda de los niños del periódico República