Lo que pienso

Welcome to Dystopia


Distopía: El término fue acuñado como antónimo de utopía y se usa principalmente para hacer referencia a una sociedad ficticia (frecuentemente emplazada en el futuro cercano) en donde las tendencias sociales se llevan a extremos apocalípticos.

Wikipedia

Cuando el destino nos alcance” fue la traducción que en español le dieron a Soylent Green, una película de ciencia ficción de los años 70’s que se volvió de culto. Con frecuencia me quejo de las traducciones que hacen de los titulos de las películas al español, sin embargo hago una excepción con este. Y lo hago porque el título se está volviendo una realidad. Aquellos escenarios de un futuro nada prometedor que muchos cineastas han llevado al celuloide, estan emergiendo en nuestra realidad y somos nosotros quienes nos convertimos en testigos de tales hechos. En Soylent Green se nos pinta un futuro con sobrecalentamiento global y extinción de especies. La carne y verduras son platillos codiciados que escasamente estan disponibles a gente que puede pagarlos. La explosión demográfica es tan grande que la humanidad enfrenta problemas para alimentar a la humanidad e incluso tiene que implementar medidas para deshacerse de los viejos.

Es decir, solo es cuestión de lógica suponer que las cosas siempre tienen un final. Pero ¿alguna vez imaginaron la posibilidad de ser ustedes a quienes les tocaría experimentar el agotamiento del petroleo y otros recursos? ¿De la desaparición de los casquetes polares? ¿De la extinción masiva y sucesiva de miles de especies animales y vegetales? ¿De la posibilidad de enfrentar epidemias que superen la capacidad del hombre para hacerles frente?

Solo es cuestión de que se vaya la energía eléctrica por un dia, de que el cielo muestre su furor dejando caer una tormenta, o que los vientos soplen con un poco más de fuerza para hacernos ver lo vulnerables que somos ante los desastres. Hasta lo que nosotros mismos hemos construido se convierte con frecuencia en lo que nos termina aniquilando, nuestra peor trampa. Pero, la gran pregunta es ¿quiénes tienen la mayor posibilidad de sobrevivir al desastre?

Hoy soy una persona que cuido más que nunca lo que como, según por salud y “tratar de conservar la figura” (no pregunten que figura porque tampoco yo lo sé). Y resulta que me doy cuenta que no sé si le he hecho un bien o un mal a mi organismo. Ahora resulta que cuando le quiero dar algo más grasoso, picoso o condimentado pues como que ya no lo tolera. Asi que resulta inevitable pensar que si el dia de mañana no tengo este alimento ¿podrá mi organismo tolerar uno diferente? ¿No estará mejor preparado aquel indigente que a veces come y otras no y que tiene que entrarle a lo que sea? No soy el único. A mi alrededor miles de seres humanos se dan comodidades ignorando que quizá están reduciendo sus posibilidades de sobrevivir a catastrofes que son inevitables. Ahi esta el que disfruta de viajar dia tras dia en carro tanto que se sofoca cuando intenta correr una cuadra. O la gente que gozan de a tener a otros que hagan todo por ellos tanto que sin ellos están perdidos.  Sencillamente los humanos cavamos nuestra tumba dia a dia.

Quizá tener dinero valdrá mucho en ese futuro sombrío que ya no parece muy distante. Pero con frecuencia supongo que quienes tendrán mejores perspectivas de supervivencia serán nuestras “cucarachas” de la sociedad. Aquella gente que nuestra sociedad a despreciado por años por no disfrutar de las comodidades que los ricos tienen. Aquella que esta en entrenamiento continuo de “supervivencia” porque vive al día y de milagro.

Se avecinan tiempos dificiles, y no digo esto por fanatismo, sencillamente solo es cuestión de tiempo y todo parece indicar que no queda mucho. Quizá gradualmente tengamos que irnos despidiendo de hasta las cosas tan simples y ordinarias que dia tras dia damos por hecho que tenemos. Quizá uno de estos dias los plásticos eleven su costo más arriba que las nubes y tengamos que olvidarnos de un mendigo vaso o inocente popote, pero quizá también de las computadoras, tenis, recipientes, etc. Solo es cuestión de pensar como nuestras cómodas vidas se sostienen por una telaraña de hilitos tan sensible que es imposible retirar uno sin pegarle a todos los demás.

Aqui sentado disfrutando de todas las comodidades y escribiendo hago una pausa para pensar si seré una de esas “cucarachas sobrevivientes”, si aun puedo hacer algo (o dejar de hacer) para estar más preparado. Y ustedes… ¿lo están?

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3 thoughts on “Welcome to Dystopia

  1. Me sono muy familiar eso de: “La carne y verduras son platillos codiciados que escasamente estan disponibles a gente que puede pagarlos.”. Aqui en Europa asi pasa, el precio de los alimentos es carisimo, aunque no a ese extremo, jajaja.

    Yo ya vi la pelicula de Soylent Green, y aunque la propuesta es buena, la ejecucion deja mucho que desear, pues los escenarios y los falsos motines le quitan mucho de realismo. Nada que ver con otras superproduccion es en las que tambien actua Charlton Heston: Los 10 mandamientos, Ben-Hur, El Planeta de los Simios…

  2. Hoy: la crisis alimentaria…
    “La pobreza y el hambre no son fatalidades sino consecuencias directas de un sistema económico inhumano y destructor que viola el derecho a la vida de los desheredados del planeta…. La especie humana está en vías de autodestruirse. Es más urgente que nunca poner término a esta enloquecida carrera hacia el Apocalipsis.”

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