Sociedad

Gomorra


En la televisión, Angelina Jolie recorría la alfombra de la noche de los Oscar con un traje de chaqueta raso blanco precioso. […] Ese vestido lo había confeccionado Pasquale en una fábrica clandestina de Arzano. […] Los dos extremos. Millones de dólares y seiscientos euros al mes.

Hace casi un mes terminé de leer Gomorra de Roberto Saviano. Aunque fueron más de 300 paginas el relato que te atrapa fácilmente. En su capítulo “Angelina Jolie”, Saviano cuenta este relato de un modista italiano, Pasquale, que se dedicaba a enseñar confección clandestinamente a grupos de chinos asentados en Italia. Con frecuencia también elaboraba vestidos a la medida que la mafia le solicitaba. Y entre coincidencia y error aquel dia descubrió que uno de sus vestidos acabó en la alfombra roja con Angelina. Pasquale decepcionado acabó como chofer de camiones.

Siempre que oía hablar de mafia italiana pensaba de inmediato en El Padrino. Saviano nos relata a través de sus experiencias la realidad de cómo la mafia ha permanecido arraigada en Italia, en especial en Nápoles (Saviano llegó a afirmar posteriormente que est tan grave que quizá ni con 20 años se solucione). Desde confección de ropa y negocios de construcción, hasta drogas y desecho de residuos peligrosos, la mafia italiana, la Camorra, se mueve en todos niveles como una organización empresarial con impresionantes ramificaciones en el planeta. Con frecuencia no se distingue cuánta riqueza es producto de simples operaciones financieras y cuanta es producto directamente de la sangre. De pronto no es raro encontrar sus conexiones con empresas de renombre, como la mismísima Parmalat.

En sus páginas Saviano denuncia, da nombres, se la juega. Su increíble relato no quedó desapercibido y se convirtió en breve en el best seller de varios países. De ahi, Matteo Garrone llevó la adaptación al cine atrayendo la mirada de muchos otros y obteniendo diversos premios en Europa. Su éxito se convirtió también es su maldición. No tardó mucho para que llegaran las primeras amenazas de los Casaleses. Su vida dio un giro dramático para pasar ahora a las 24 horas escoltado y al borde del anonimato.  Se coló hasta lo más profundo de la Camorra, se ganó su confianza y ahora los ha expuesto. Con cierta convicción afirma: “Se que la mafia me lo hará pagar”, “Sé que acabarán conmigo. Tarde o temprano lo harán”. Su libro le ha destruido la vida a tal grado que en momentos lamenta haberlo escrito. Pero su atrevimiento es aplaudido como sinónimo de valentía y heroísmo. Seis premios Nobel le ofrecieron su respaldo en 2008, el famoso filósofo y escritor italiano Humberto Eco también se mostró solidario. El presidente del Estado judío, Simón Peres le ha ofrecido asilo en Israel. Y en Italia se ha convertido en una especie de heroe nacional.

Es el precio que se llega a pagar por atreverse a denunciar, quizá hasta cueste la vida misma. Como el relato de Saviano sobre Don Peppino Diana, el sacerdote de la iglesia de San Nicola di Bari que se atrevió a enfrentarse a la Camorra y que finalmente el 19 de marzo de 1994 acabó tendido de 5 balazos en la sala de reuniones de la iglesia. Un amigo de Don Peppino Diana, Cipriano, escribió un discurso para el funeral que nunca leyó. Pero luego Saviano consiguió que le leyera el escrito y de ahi el titulo de su obra Gomorra:

¡No permitamos, hombres, que nuestras tierras se conviertan en lugares de la Camorra, que se conviertan en una única  y gran Gomorra que haya que destruir! No permitamos , hombres de la Camorra, y no bestias, hombres como todos,  que lo que en  otras partes llega a ser lícito halle aquí su energía ilícita, no permitamos que en otras partes se edifique lo que aquí se destruye. […] Recordad. Entonces el SEÑOR hizo llover del cielo sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego; destruyó aquellas ciudades, toda la llanura, a todos los habitantes de las ciudades y cuanto crecía en el suelo. Pero la mujer de Lot se volvió para mirar atrás y se convirtió en estatua de sal (Génesis 19, 12-29). Hemos de correr el riesgo de convertirnos en sal, hemos de volver a mirar lo que está ocurriendo, lo que se cierne sobre Gomorra, la destrucción total donde la vida se suma y se resta de vuestras operaciones económicas. ¿No veis que esta tierra es Gomorra? […] Ha llegado el momento de que dejemos de ser una Gomorra.

Gomorra es un relato que bien vale la pena leer. Es inevitable pensar que seguramente algo de lo que tenemos puede tener sus origenes en esta mafia volviéndose en un asunto de proporciones globales.  Sin duda cuestiona nuestros modelos económicos y políticos pues en muchos casos la mafia actua de forma ventajosa ofreciendo sus servicios por debajo del agua salvando enormes cantidades de impuestos y requisitos a los que las empresas con egoístas interéses les resulta fácil caer en la tentación ¿Como explicar tener albergado semajante moustro en la casa y que este pase por desapercibido? ¿Como puede la mafia construir lugares donde la misma policía no puede entrar, lugares como Secondigliano, el barrio más peligroso del mundo?.  Sin duda esto solo se explica por la corrupción de nuestros sistemas. De pronto al leer la historia parece que el mal está destinado a ganar la batalla en esta historia. Inevitable también es voltear ver nuestro país enfrascado en una sangrienta (inutil?) guerra contra el narcotráfico tomanto cada dia proporciones gigantescas, descubriendo que solo hemos tocado la punta del iceberg, teniendo también nuestra Gomorra.  Muchas ideas que vale la pena reflexionar. Asi que si tienen chance lean el libro o ya de perdida vean la película, aunque esperemos que llegue al país. Concluyo dejandoles el trailer.

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s