My life

Caras vemos, intenciones no sabemos


Cualquiera que vaya a un gimnasio estará de acuerdo conmigo en que los vestidores son verdaderos hervideros de chismes. Muchos ahi nacen, y no es raro si pensamos en que vas a ver gente en pelotas o con poca ropa haciendo cosas un tanto íntimas. Y supongo que el de mujeres es peor. No por nada Mijares dijo que su reputación voló en un Baño de Mujeres, ah méndigas seguro que con esos bailecitos que se aventaba el señor le habrán dicho que le gustaba el arroz con popote.  De vez en diario cuando Lilia, una compañera del trabajo que va al mismo gimnasio que yo,  me cuenta alguna que otra historia truculenta que sale de ahi.

Pues hace como dos dias estaba yo vistiéndome cómodamente cuando atrás de mi empezó el diálogo entre dos tipos que acuden regularmente. Soy muy malo para recordar los diálogos exactos y tampoco soy mal hablado asi que no los pondré al pie de la letra sino que trataré de decir lo que recuerdo. Resulta que en algún punto uno de ellos sacó el tema de las novias y las “citas” que ya ahora parece que incluyen el servicio completo.

Entonces el otro le dijo que si de verdad quería “viejas buenas para el faje y con dinero”, que se fuera a buscarlas a los cafecitos como a las 10 u 11 de la mañana. “Te recomiendo el Starbucks del WTC” (no estoy 100% seguro si era ese Starbucks, pero de que era Starbucks eso si) “esa era antes mi ‘zona de trabajo'” (eso si lo dijo asi literalmente). Después le dijo que se iba a encontrar con mujeres ya un tanto maduritas pero muchas con muy buenos cuerpos, bien cuidados, muchas veces ya casadas, pero eso si “urgidas” a las que les basta un saludo y unas cuantas palabras bonitas para hacer con ellas lo que quisiera. Y le siguió dando algunos “tips” para que se “divirtiera” y de paso, con suerte, se sacara una lanita.

Yo al principio creia que todo era broma, pero no, ya cuando vi que el diálogo se siguió me di cuenta que hablaban en serio. El aconsejado en ocasiones interrumpía para platicar de ya algunas “experiencias” que habia tenido.  Yo solo me guardaba mi risa incrédula y de sobresalto en el interior. Total que acabé de vestirme y guardar mis cosas y como tengo que llegar a la junta temprano ya no vi en que acabó. ¿Quién lo diría? Y pensar que es gente, señores, que se ven tan formales. Por algo no es bueno dejarse llevar por buenas intenciones.

Asi son los vestidores, ya ni espantarse. Ya me tocó ver los amiguitos que se saludan de beso en la mejilla, los hombres con piercings en los pezones y sentir una que otra vez las miradas pervertidillas de uno que otro ruco urgido (si, urgido porque ni que estuviera yo tan bueno). Yo por eso mejor me hago como que la virgen me habla, me pongo mi IPod y me desconecto un rato del mundo.

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5 thoughts on “Caras vemos, intenciones no sabemos

  1. Mojado dice:

    Pues ahora mucho cuidado, no se te vaya a caer el jabon en las regaderas. Y por si las dudas, siempre haz todo con la espalda hacia la pared.

  2. Huy, a poco si mucho mello? A mi mientras no me toquen que hagan lo que quieran, por eso es mejor no pelarlos.

    @Moctezuma. Hay muchas razones por la que me gusta ir al gym. Esta no es una de ellas. Y por cierto el gym en general me parece una pésima opción para ir buscar novia(o) :).

    @Mojado y Buho. Lo bueno es que las regaderas estan separadas y tienen puertita asi que no hay pex si se cae el jabón 😉 de lo contrario si lo pensaria.

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