My life

Buenos momentos


Siempre he dicho que adoro las fiestas/reuniones pequeñas. De esas donde las pláticas predominan y todos podemos conversar plácidamente de cosas que a mi gusto son realmente significativas. De ahí en fuera soy un bicho aguafiestas bastante raro que nunca se acaba de encontrar en las fiestas enormes y que hará lo posible por pasar desapercibido y desaparecer en el momento que se pueda.

Hace un mes una señora que es una amistad de la familia me invitó a comer. Resulta que yo la conocí porque me hice amigo de uno de sus hijos que tiene como 7 años menos que yo. Problemas en la familia, sobre todo con el papá (que finalmente los dejó) y que hacen que uno se vuelve alguien de confianza para ellos. También esta su hijo mayor que ha de ser como de mi edad pero con el no platicaba mucho. Con el tiempo se cambiaron de casa y aunque no es tan lejos, les fuimos perdiendo la huella. Su hijo chico se metió en varios líos, dejó la escuela (hasta al psiquiatra fue a dar) y yo si llegué a pensar que era un caso perdido. Por fortuna me equivoqué y hace algunos meses me encontré a madre e hijo aquí en la colonia. Nos abrazamos y me dio mucho gusto saber que el chavo (que siempre me rebaso pero ahora es una garrocha de 1.85 mts) ha tratado de enmendar el camino y ahí la lleva.

Luego unos días después llegó la invitación de comer. Yo pensé que a lo mejor iba a ser una fiesta grande y aburrida. Pero no. Solo eran ella, sus dos hijos, otro amigo y yo. Y ese “otro amigo”, Alfonso, es un chavo de esos tan positivos que lo único que consigues cuando convives con ellos es contagiarte de su emoción. Resulta que cuando supe que la señora y sus hijos se iban a mudar a la colonia donde vive Alfonso de inmediato intenté de ponerles a ambos en contacto con la esperanza de que él pudiera ser una buena influencia para sus hijos. Y parece que así fue por que ahí me lo fui a encontrar.

Para esto he de confesar que  a Alfonso lo conozco poco pero lo suficiente para confiar en él. Resultó que fue en esa comida que ahora supe un poco más de él y su familia y como ciertas cosas tampoco le han sido particularmente fáciles. Aunque le llevo 4 años me ha dejado doblemente admirado por su madurez. Y que pese a no tener todo el respaldo de la familia en algunas cosas aún así no se ha dado por vencido ni se ha amargado.

Y pasé un rato increíblemente agradable y memorable. TODOS comimos comida y pastel, vimos Star Trek y luego jugamos algunos juegos de mesa. Cuando vimos ya eran las 10 y media de la noche. El tiempo se había pasado volando y nadie quería que acabara. La señora, que es una persona genial nos pasó a tirar a nuestras nuestras casas y yo le estoy profundamente agradecido por su hospitalidad y su buena idea. Y hemos amenazado con regresar.

De más está decir que esa noche dormí con una tranquilidad indescriptible.

Estándar

3 thoughts on “Buenos momentos

  1. Si, la inspiración va regresando desde hace varios días y se pone mejor. Lo malo es que no había tenido tiempo. Pero con este puente se conjugaron ambos factores y he aquí el resultado.

  2. Pingback: Un breve resumen de la semana « Blagora 2.0

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