My life

Días acelerados


Tres semanas sin mi post semanal. Prácticamente se ha ido mayo y prácticamente ya estamos a mitad de año. He estado ocupado viviendo la vida un poco más acelerada que lo de constumbre y lo mejor aún comienza. Es un tanto desgastante pero sabe bien porque finalmente urgía dejar la monotonía.

Hoy amanecí algo triste y cansado. Creo que mi cuerpo lo pedía a gritos. Solo hice dos cosas: dormir y comer. Ahh y ver un poco de tele (mexicano tenía que ser). Por último aparté un rato para ponerme a colorear dibujos con mi sobrina que tanto adoro. Estoy a punto ir a dormir y pese a todo me siento satisfecho y agradecido con Dios y la vida.

En estas tres semanas ha pasado de todo. Disfrutar del clásico cine y las películas. El gym con el que seguro tanto los aburro pero va bien y comienzo a volver a retormar mi paso prácticamente al mismo nivel antes del problema con la pata. He ido al teatro a ver buenas y malas obras y cada día me engancho más. Regresé a Bátiz y me entusiasmé de nuevo como vil estudiante. Anduve en la Feria de las Culturas Amigas. Me fuí de comadre a cenar con algunas amistades del gym (entre ellas la instructora de Combat) y el sábado me lancé al Aniversario del Starbucks Nuevo León, entre tantas cosas.

Pero de tantas cosas quizá lo que más me alegra es le hecho de que he dejado de ser un ermitaño. Nada de lo que platico valdría la pena de no ser por las personas que me han acompañado, ya sea familia o viejos y nuevos amigos.  Esa era una de las cosas que me había prometido para este año y creo que ha ido bien. Y no es que reniegue de mi soledad que tanto estimo y es mi compañera inseparable. Es solo que un día te das cuenta que necesitas de muchas personas tanto como ellas necesitaban de ti.

El esfuerzo por abrirme no me ha sido fácil pero han resultado en una enorme experiencia de vida dejándo al descubierto que a mi edad aún queda mucho por aprender. Lo cierto es que se requiere de mucha más humildad de la que yo creía tener. De dejar de hablar para dar paso a escuchar, dejarme educar y abrirme a nuevas posibilidades.  Ceder y también perder sabiendo que a la larga todos hemos venido ganando. Y en estas tres semanas he recibido mucho, sean palabras, abrazos y demás muestras de cariño nada como ello para sentirse enormemente fortalecido. Y podría dar los nombres, pero no, porque yo también he hecho lo propio y a cada una de esas personitas tan especiales no me he quedado con las ganas de decirles cuánto los aprecio.

Y aunado a todo este proceso de aprendizaje y aventura, en prácticamente 3 semanas vendrá otra experiencia completamente nueva dado que viajaré a California a la Hackspedition. Es algo que ya les detallaré más adelante, pero ahora solo puedo decir que me mantiene nervioso y emocionado al grado de robarme el sueño. Así que sumado a las actividades cotidianas ahora estoy como loco planeando y preparando cosas. Tampoco quiero morir de agotamiento, así me lo tomaré lo mas relajado posible, pero eso no quita el ser previsor.

Así que no me puedo quedar, sino al contrario echarle más ganas para no dejar esto a mitad del camino. Amigos, visitante y lectores, mis mejores deseos y que tengan una excelente semana.

Adiós por ahora.

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2 thoughts on “Días acelerados

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