Uncategorized

Mi regreso a “Incendios”


Incendios

Después de exactamente 1 año y 8 meses regresé a ver Incendios de Wajdi Mouawad, una obra de la que ya había hecho una reseña y hoy tengo que regresar a ella porque debo admitir que sigue siendo una joya de la que me he enamorado perdidamente.

Mucho de mi sentir respecto a la obra ya lo escribí en la reseña antes mencionada por lo que no pienso hacer de este post una repetición. A partir de ella me volví fan no solo del trabajo de Mouawad sino también del de Hugo Arrevillaga, Boris Schoemann, Karina Gidi y las compañias teatrales Tapioca Inn y Los Endebles. Fui a ver Cuchillo y Un obús en el corazón, y luego siguió Litoral y Bosques, todas obras de Mouawad. Me faltó Cielos, cuya aparición fue muy breve, para completar la famosa teatralogía de La sangre de las promesas, pero al menos conseguí los dos libros traducidos al español.

La primera vez que fui a ver Incendios, iba acompañado, llovió mucho más que ayer y llegamos tarde, apenas a tiempo para entrar pero sentados hasta atrás. Ninguno sabía que estaríamos 2 horas y 30 minutos y mi acompañante después de un rato parecía desesperado. Aún así yo salí encantado.

Ayer fue distinto porque me senté hasta adelante, justo ahí al lado de una de las sillas que ocupan los actores. Uno a uno me tocó tenerlos a mi lado conforme cambiaban posiciones: Rebeca Trejo, Karina Gidi, Javier Oliván, Alejandra Chacón, Guillermo Villegas y Jorge León (Pedro Mira y Concepción Márquez no pasaron por esa silla). También fue distinto porque ya había leído el texto y sabía justo lo que iba a pasar y tenía un punto de comparación. El tiempo se me fue volando. Lloré un poco (otra vez), pero no puedo negar que por dentro estaba lleno de nudos en la garganta, en especial en ciertas partes que son casi un himno para mi.

Si aquella primera vez Karina Gidi se llevó la noche y lo sigue haciendo con magistral belleza, esta vez mi admiración igualmente se extendió para todos. La cercanía me permitió ver el esfuerzo y concentración de cada uno: hay sudor, lágrimas, saliva y hasta mocos. Literalmente encarnan los personajes y por ejemplo, mientras Nawal Marwan, el personaje de Karina Gidi, esta llorando algunos de los otros actores fuera de la escena también lloran con ella, en especial lo vi con Javier Oliván, Alejandra Chacón y Jorge León, vaya que te pega cañón. Quiero suponer que es parte de entrar en el “mood” de los personajes.

Si bien supongo que hubo algunas pocas caras aburridas, el final de nuevo estuvo acompañado lágrimas, un público de pie y una interminable lluvia de aplausos demostrando porqué esta obra se ha convertido en una de las favoritas.

Como cereza en el pastel y sueño realizado, casi pude conseguir que todo el reparto autografiara mi libro y ese pequeño detalle le añadió mucho valor a mi experiencia ayer.

Autografos Reparto de Incendios

Mi últimas palabras son nuevamente, si tienen oportunidad, vayan. Me parece que esta será la última vez que la vemos en cartelera por un buen rato y con todo el reparto original. Como lo dije en el post anterior, no es una obra para todos, quizá requiera un poco de paciencia. Es un tesoro del cual no todos podrán disfrutar de su belleza, pero quienes están dispuestos a abrir los ojos de su corazón quedarán profundamente cautivados. “Hay verdades que no pueden ser reveladas si no son descubiertas”.

Mayores informes: Foro Shakespeare. La obra esta viernes, sábado y domingo hasta el 7 de julio de 2013

Nawal: ¿Por qué lloras Simón?

Simón: Tengo miedo. Siento que se acerca un lobo

Nawal: ¿Qué lobo?

Simón: Es rojo, Tiene sangre en la boca.

Nawal: Ven ahora conmigo.

Simón: ¿Existen los lobos rojos?

Nawal: Hay cosas que nunca podré explicarte, Simón, es por eso que tienes que seguirme y no preguntarme nada.

Simón: ¿A dónde me llevas, mamá?

Nawal: Necesito tus golpes para romper el silencio. Sarwane es tu verdadero nombre. Jannane es el nombre verdadero de tu hermana. Nawal es el nombre verdadero de tu madre. Abou Terek es el nombre de tu padre. Ahora tenemos que encontrar el nombre verdadero de tu hermano.

Simón: ¡Mi hermano!

Nawal: Tú hermano de sangre, créeme, Simón. Encontrándolo sabrás si los lobos rojos existen realmente.

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s