Peliculas

Tickled


“Competencia de aguante de cosquillas”. Encontrado en Internet, este parecía un curioso tema para la sección de reportajes que presentaba David Farrier, periodista neozelandés, en televisión. La compañía organizadora, establecida en Los Ángeles, recluta chicos, les cubre los gastos de la estancia y les paga por participar. Atractivo y bastante sospechoso. El rechazo agresivo y rotundo que recibe Farrier al solicitar una entrevista con ellos, solo consigue intrigarlo más. Lo que vendría después sería preocupante, por decir poco.

Sería el comienzo de Tickled, el documental que Farrier grabaría contando la historia. Le fue tan bien en las críticas y nominaciones que yo me enteré del documental por un artículo en julio de 2016. El año siguiente Netflix la incluyó en su catálogo y yo a mi lista de películas por ver, pero eso ocurriría hasta este fin de semana. Quiero advertir que lo que viene esta lleno de spoilers.

Cosquillas y fetiches

Hacer o recibir cosquillas, por extraño que parezca, es para algunas personas fuente de extrema excitación sexual (hay quien dice que no siempre es sexual, pero yo tengo mis dudas). El término técnico es knismolagnia y en inglés comúnmente se le conoce como tickling. Esta y otras prácticas, aunque estrictamente no son fetiches (la palabra hace alusión más al objeto que a una actividad) por lo general se les suele enlistar como tales. El tickling se suele incluir en las prácticas BDSM y es porque, como explica uno de los entrevistados en el documental, tiene algo de sadismo, tortura, control y dominación. Y obvio, no es exclusivo de un género o preferencia sexual.

Pero además el tickling tienen una característica que funciona como arma de dos filos: está en una línea intermedia de lo que aún puede considerarse inocente o inofensivo y lo que definitivamente resulta pornográfico. Mientras no haya desnudos o genitales expuestos, uno puede encontrar varios de estos videos en las redes sociales con cantidades mínimas de advertencia. Y es en esa aparente inocencia donde la historia de Jane O’Brien Media (de aquí en adelante JOM), la empresa responsable del concurso de cosquillas, comienza a tejerse.

JOM recluta varones y los graba ligeros de ropa, unos atados de manos y pies en una cama, mientras otros les hacen cosquillas, un producto que suena perfecto para el mercado homosexual. Pero cuando Farrier, que es gay, los contacta para una entrevista, le rechazan argumentando que su ‘deporte’ es “estrictamente heterosexual” y que tener tratos con él resultaría negativo para el negocio.

Imaginemos por un momento a un hombre hetero, bien parecido, que se topa con el anuncio de la competencia. Obtener una buena entrada de dinero a cambio de ser grabado con otros hombres haciéndose cosquillas parece mil veces menos arriesgado y comprometedor que grabarse teniendo sexo con hombres. Dinero fácil y un viaje a Los Ángeles.

That escalated quickly

Farrier publica su incidente en un blog. En breve JOM lo contacta por correo electrónico para advertirle que se detenga o se atenga a las consecuencias legales, todo en un tono homófobo e intimidatorio. Tres representantes de JOM viajan a Nueva Zelanda para “resolver” el asunto pero todo se arruina en cuanto notan que están siendo grabados.

En medio de más amenazas y con el apoyo del productor Dylan Reeve, Farrier viaja a Los Ángeles solo para que le cierren las puertas en JOM. Así que decide aprovechar el viaje para contactar a ex participantes del concurso. Descubre que varios han sido amenazados por los productores no solo con difundir sus videos entre familiares, amigos, escuelas y lugares de trabajo, sino también con acusarlos de  homosexuales, desviados o pervertidos. Sin el consentimiento de ellos, los videos de “audiciones” han sido publicados en la red, al parecer como represalia por haberse atrevido a hablar mal de la compañía. A algunos les ha costado sus trabajos y su reputación.

Además, aunque la industria pornográfica suele ser un jugoso negocio, en JOM el modelo no esta del todo claro. Aparte de la intimidación, lo cual esta definitivamente mal, al parecer estos videos solo son producidos para cierto tipo de clientes “privados”. Si no parece ser algo tan redituable, entonces ¿quién esta financiando las actividades de la empresa?

50 sombras más oscuras

Resuelto a contestar esas preguntas, Farrier escarba un poco más y se topa con la historia de David D’Amato, un personaje que se vio envuelto en escándalo a finales de los 90’s. Resultó que se hacía pasar por una chica estudiante en antiguos foros de Internet (usando los alias Terri Tickle y Terri DiSisto) para obtener videos de tickling de hombres jóvenes, algunos incluso menores de edad.  El modus operandi era muy parecido al de JOM: contactarlos, pagarles por grabarse en videos de cosquillas, y luego, cuando ya no querían continuar, amenazarlos. Pero había un detalle aún más perturbador: D’Amato era en ese entonces vicedirector y orientador de una escuela secundaria de Nueva York.

Corre el año 2001. D’Amato va a juicio y sale bien librado acusado de cargos menores. Resulta que su padre era cofundador de una de las firmas de abogados más importantes de Nueva York. Solo recibe una multa y una condena de 6 meses de prisión que cumple desde una casa mientras se le permite, sorprendentemente, ¡atender estudios en la facultad de derecho!

El siguiente paso es atrevido y el más cuestionable del documental. Farrier cree que detrás de JOM esta D’Amato. El sustento de su afirmación viene de comparar algunas direcciones físicas de los documentos sobre D’Amato y hallar que coinciden con oficinas y abogados de JOM. El financiamiento de JOM provendría de una sustancial herencia que su padre le ha dejado a D’Amato. Así parece ser que por años, oculto con astucia – primero tras un perfil falso y luego tras una dudosa compañía – y cobijado bajo la firma legal de su padre, D’Amato ha conseguido satisfacer sus caprichos sexuales. Casi al final del documental, Farrier ubica y sigue a D’Amato para encararlo al salir de una cafetería pero lo único que recibe son más amenazas. Antes de regresar a Nueva Zelanda, Farrier llama por teléfono a la madrastra de D’Amato y sin darle muchos detalles del objetivo de su investigación logra obtener algunas respuestas que parecen confirmar que todo lo que Farrier ha descubierto es verdad.

Conclusiones

D’Amato falleció el pasado 13 de marzo de 2017, pero JOM no desapareció (¿confirma esto que ambas partes no estaban relacionadas o que D’Amato no era la única cabeza?). Ambas partes intentaron boicotear las presentaciones especiales del documental en 2016 y negaron las acusaciones así como el supuesto vínculo entre ellas. En una de las páginas de JOM se lee: “Hemos producido videos (de cosquillas) por más de 20 años para clientes privados y para websites”.

Termino de ver el documental y me recuerda mucho a Capturing the Friedmans, uno de mis favoritos. La historia me parece tan intrigante que creo que podría ser la fabulosa trama de una próxima película. Aún así, si algo he aprendido de los documentales, es que, por muy bien investigados que parezcan, uno nunca debe asumirlos como una especie de verdad absoluta. Tampoco ayuda en estos casos tener una visión de blanco y negro, sino más bien conviene reflexionar sobre la compleja conducta humana. Nos queda la sensación de que D’Amato es el malo de la película pero ¿quién era en realidad? ¿No podía haber admitido sus gustos y hacer lo mismo sin caer la intimidación? El peso de la sociedad, para bien o mal, es enorme. ¿Cuántos D’Amatos más hay así por el mundo? Personas que mantiene un bajo perfil, procuran llevar una vida corriente y pasar inadvertidas pues saben que en ello radica el que puedan continuar con sus fechorías… hasta que alguien se topa con su historia.

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s