Peliculas

Tickled

“Competencia de aguante de cosquillas”. Encontrado en Internet, este parecía un curioso tema para la sección de reportajes que presentaba David Farrier, periodista neozelandés, en televisión. La compañía organizadora, establecida en Los Ángeles, recluta chicos, les cubre los gastos de la estancia y les paga por participar. Atractivo y bastante sospechoso. El rechazo agresivo y rotundo que recibe Farrier al solicitar una entrevista con ellos, solo consigue intrigarlo más. Lo que vendría después sería preocupante, por decir poco.

Sería el comienzo de Tickled, el documental que Farrier grabaría contando la historia. Le fue tan bien en las críticas y nominaciones que yo me enteré del documental por un artículo en julio de 2016. El año siguiente Netflix la incluyó en su catálogo y yo a mi lista de películas por ver, pero eso ocurriría hasta este fin de semana. Quiero advertir que lo que viene esta lleno de spoilers.

Cosquillas y fetiches

Hacer o recibir cosquillas, por extraño que parezca, es para algunas personas fuente de extrema excitación sexual (hay quien dice que no siempre es sexual, pero yo tengo mis dudas). El término técnico es knismolagnia y en inglés comúnmente se le conoce como tickling. Esta y otras prácticas, aunque estrictamente no son fetiches (la palabra hace alusión más al objeto que a una actividad) por lo general se les suele enlistar como tales. El tickling se suele incluir en las prácticas BDSM y es porque, como explica uno de los entrevistados en el documental, tiene algo de sadismo, tortura, control y dominación. Y obvio, no es exclusivo de un género o preferencia sexual.

Pero además el tickling tienen una característica que funciona como arma de dos filos: está en una línea intermedia de lo que aún puede considerarse inocente o inofensivo y lo que definitivamente resulta pornográfico. Mientras no haya desnudos o genitales expuestos, uno puede encontrar varios de estos videos en las redes sociales con cantidades mínimas de advertencia. Y es en esa aparente inocencia donde la historia de Jane O’Brien Media (de aquí en adelante JOM), la empresa responsable del concurso de cosquillas, comienza a tejerse.

JOM recluta varones y los graba ligeros de ropa, unos atados de manos y pies en una cama, mientras otros les hacen cosquillas, un producto que suena perfecto para el mercado homosexual. Pero cuando Farrier, que es gay, los contacta para una entrevista, le rechazan argumentando que su ‘deporte’ es “estrictamente heterosexual” y que tener tratos con él resultaría negativo para el negocio.

Imaginemos por un momento a un hombre hetero, bien parecido, que se topa con el anuncio de la competencia. Obtener una buena entrada de dinero a cambio de ser grabado con otros hombres haciéndose cosquillas parece mil veces menos arriesgado y comprometedor que grabarse teniendo sexo con hombres. Dinero fácil y un viaje a Los Ángeles.

That escalated quickly

Farrier publica su incidente en un blog. En breve JOM lo contacta por correo electrónico para advertirle que se detenga o se atenga a las consecuencias legales, todo en un tono homófobo e intimidatorio. Tres representantes de JOM viajan a Nueva Zelanda para “resolver” el asunto pero todo se arruina en cuanto notan que están siendo grabados.

En medio de más amenazas y con el apoyo del productor Dylan Reeve, Farrier viaja a Los Ángeles solo para que le cierren las puertas en JOM. Así que decide aprovechar el viaje para contactar a ex participantes del concurso. Descubre que varios han sido amenazados por los productores no solo con difundir sus videos entre familiares, amigos, escuelas y lugares de trabajo, sino también con acusarlos de  homosexuales, desviados o pervertidos. Sin el consentimiento de ellos, los videos de “audiciones” han sido publicados en la red, al parecer como represalia por haberse atrevido a hablar mal de la compañía. A algunos les ha costado sus trabajos y su reputación.

Además, aunque la industria pornográfica suele ser un jugoso negocio, en JOM el modelo no esta del todo claro. Aparte de la intimidación, lo cual esta definitivamente mal, al parecer estos videos solo son producidos para cierto tipo de clientes “privados”. Si no parece ser algo tan redituable, entonces ¿quién esta financiando las actividades de la empresa?

50 sombras más oscuras

Resuelto a contestar esas preguntas, Farrier escarba un poco más y se topa con la historia de David D’Amato, un personaje que se vio envuelto en escándalo a finales de los 90’s. Resultó que se hacía pasar por una chica estudiante en antiguos foros de Internet (usando los alias Terri Tickle y Terri DiSisto) para obtener videos de tickling de hombres jóvenes, algunos incluso menores de edad.  El modus operandi era muy parecido al de JOM: contactarlos, pagarles por grabarse en videos de cosquillas, y luego, cuando ya no querían continuar, amenazarlos. Pero había un detalle aún más perturbador: D’Amato era en ese entonces vicedirector y orientador de una escuela secundaria de Nueva York.

Corre el año 2001. D’Amato va a juicio y sale bien librado acusado de cargos menores. Resulta que su padre era cofundador de una de las firmas de abogados más importantes de Nueva York. Solo recibe una multa y una condena de 6 meses de prisión que cumple desde una casa mientras se le permite, sorprendentemente, ¡atender estudios en la facultad de derecho!

El siguiente paso es atrevido y el más cuestionable del documental. Farrier cree que detrás de JOM esta D’Amato. El sustento de su afirmación viene de comparar algunas direcciones físicas de los documentos sobre D’Amato y hallar que coinciden con oficinas y abogados de JOM. El financiamiento de JOM provendría de una sustancial herencia que su padre le ha dejado a D’Amato. Así parece ser que por años, oculto con astucia – primero tras un perfil falso y luego tras una dudosa compañía – y cobijado bajo la firma legal de su padre, D’Amato ha conseguido satisfacer sus caprichos sexuales. Casi al final del documental, Farrier ubica y sigue a D’Amato para encararlo al salir de una cafetería pero lo único que recibe son más amenazas. Antes de regresar a Nueva Zelanda, Farrier llama por teléfono a la madrastra de D’Amato y sin darle muchos detalles del objetivo de su investigación logra obtener algunas respuestas que parecen confirmar que todo lo que Farrier ha descubierto es verdad.

Conclusiones

D’Amato falleció el pasado 13 de marzo de 2017, pero JOM no desapareció (¿confirma esto que ambas partes no estaban relacionadas o que D’Amato no era la única cabeza?). Ambas partes intentaron boicotear las presentaciones especiales del documental en 2016 y negaron las acusaciones así como el supuesto vínculo entre ellas. En una de las páginas de JOM se lee: “Hemos producido videos (de cosquillas) por más de 20 años para clientes privados y para websites”.

Termino de ver el documental y me recuerda mucho a Capturing the Friedmans, uno de mis favoritos. La historia me parece tan intrigante que creo que podría ser la fabulosa trama de una próxima película. Aún así, si algo he aprendido de los documentales, es que, por muy bien investigados que parezcan, uno nunca debe asumirlos como una especie de verdad absoluta. Tampoco ayuda en estos casos tener una visión de blanco y negro, sino más bien conviene reflexionar sobre la compleja conducta humana. Nos queda la sensación de que D’Amato es el malo de la película pero ¿quién era en realidad? ¿No podía haber admitido sus gustos y hacer lo mismo sin caer la intimidación? El peso de la sociedad, para bien o mal, es enorme. ¿Cuántos D’Amatos más hay así por el mundo? Personas que mantiene un bajo perfil, procuran llevar una vida corriente y pasar inadvertidas pues saben que en ello radica el que puedan continuar con sus fechorías… hasta que alguien se topa con su historia.

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Black Mirror

If technology is a drug – and it does feel like a drug – then what, precisely, are the side-effects?

Charlie Brooker

Black Mirror salió en 2011 pero yo la vi apenas el año pasado. Es una serie británica creada por Charlie Brooker que aunque corta ha atraído buenas críticas. A la fecha existen 2 temporadas con 3 capítulos cada una y un episodio especial y un poco más largo que algunos identifican como la tercera temporada. La tercera temporada “oficial” llegará el 21 octubre de este año bajo las alas de Netflix con 6 episodios y una cuarta se cocina para 2017.

Black Mirror nos presenta un futuro cercano o distópico, pero retrata una realidad que ya estamos viviendo. El título viene de ese espejo negro que vemos cada que una pantalla o un monitor se apaga. Y un espejo siempre invita a la reflexión, al autoanálisis. Este nos invita a considerar los terrenos oscuros de la tecnología.

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El primer episodio, The National Anthem, es quizá mi favorito. El Primer Ministro de algo muy parecido a Gran Bretaña, debe tener sexo con un cerdo en cadena nacional para que unos secuestradores liberen a la Princesa Susannah. Los medios juegan un papel fundamental para complicar las cosas: el video con las condiciones es publicado en YouTube haciendo del suceso un acto masivo del cual se discute y se hacen burlas por las redes sociales. Las miradas absortas en el espectáculo no son capaces de darse cuenta de la otra realidad que ocurre ante sus ojos. ¿Les suena conocido?

Los tan solo siete episodios cuentan, cada uno por separado, una historia y se pueden ver sin un orden. Seguro podrán identificar en cada una de ellas los dilemas e ironías que ya forman parte de nuestra realidad sumergida en la tecnología, llámese stalkeo, reality shows, concursos de talento, Anonymous, wearables, realidad virtual, inteligencia artificial, clones, etcétera. Los giros en la historia son bastante frecuentes y son en gran parte lo que logra mantener la atención, aunque en algunos casos puedan preverse.

De cualquier forma es una serie inteligente que vale la pena ver. A Stephen King le ha gustado y como otros ha dicho que le encuentra un parecido a The Twilight Zone pero con clasificación R (para adultos). Por si andan buscando, es buena opción.

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Probando YouTube Red

Como usuario subscrito de Google Play Music recibí la semana pasada en automático acceso a YouTube Red. El fin de semana estuve echando un vistazo.

Efectivamente YouTube Red es para muchos “el YouTube sin anuncios” pues esta es una de sus principales características, una que yo agradezco bastante. Si los anuncios y la publicidad te sacan continuamente de quicio, esta es la opción oficial y legal para deshacerte de ellos, aunque no estoy tan convencido de pagar solamente por este beneficio.

La segunda bondad es la de poder guardar o descargar videos en tus dispositivos para mirarlos después sin conexión. No la he usado todavía pero creo que también será una de mis características favoritas, de hecho aún sigo esperando que Netflix haga algo similar con su servicio para declararme un zombie fan declarado.

El tercer gran atractivo, que en teoría debería escalar para convertirse en el primero, son los contenidos originales. Y es que finalmente YouTube Red le esta apostando a ser una competencia directa para Amazon Prime o Netflix. Aquí tenemos hasta el momento 9 series y 4 películas, contenido exclusivo. Dos puntos negativos:

  1. No hay doblaje ni subtítulos en español. Si eres de los que te gusta practicar tu inglés mirando series aquí esta una opción; pero seguro para el resto del público mexicano, que es mayoría, esto será un gran impedimento.
  2. Contenido poco atractivo. Evidentemente no he visto siquiera una película o serie completa, pero de primer vistazo no se me antoja ninguna. En su mayoría abundan las comedias y lucen algo tontas, quizá tenga que ver con el hecho de que han invitado a youtubers gringos como colaboradores. Me deprime pensar que hagan lo mismo con nuestras “brillantes” personalidades mexicanas. Revisaré los documentales para ver si encuentro algo rescatable.

Como último aspecto está el hacer uso de aplicaciones como YouTube Music y YouTube Kids que vendrían a funcionar como una especie de canales donde se han seleccionado, filtrado y organizado videos de YouTube. Por ejemplo, en el caso de YouTube Kids, uno puede elegir videos educativos para niños. Por lo que entiendo, uno puede hacer uso de estas aplicaciones sin una suscripción a YouTube Red, lo único que estarían ganando con la suscripción sería la eliminación de la publicidad.

Y claro, acceso a Google Play Music que ahora van juntos y si contrata uno ya tiene el otro. Para usuarios Android el servicio cuesta $99.00 al mes y para iOS sale en $139.00. En Android hay una promoción que me esta tentando; se trata de su plan familiar donde por solo $149.00 al mes se obtienen 6 cuentas.

En general, como usuario de Google Play Music, me parece un buen producto pero que no recibe la atención que merece, en varios sentidos Spotify y Apple Music siguen siendo superiores. Lo mismo me ha pasado con Google Play Movies. El servicio es bueno pero falta que le pongan un poco más de atención. A veces siento como si para Google fuera un negocio secundario al que no le tiene demasiada expectativa. Es como cuando uno va al restaurante y come rico, pero el trato y el servicio arruina la experiencia. Y siento que YouTube Red también va a ser bastante similar.

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Tercera temporada de Mr. Robot

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Acaba de ser confirmada la tercera temporada de Mr. Robot y me ha tomado por sorpresa. Desde los últimos capítulos de la primera temporada mi sensación ha sido que se trata de una serie excelente y compleja que fascina a un reducido grupo de nerds pero que no necesariamente genera las suficientes ganancias y que seguramente se quedaría en la segunda temporada. Pues bien, admito que estoy equivocado.

Lo que viene a continuación contiene algunos spoilers de la primera temporada.

Para mi el primer capítulo fue cautivador y de ahí todo siguió en escalada. Conocemos a Elliot Alderson, un ingeniero en seguridad informática que en sus tiempos libres es una especie de hacker justiciero. En los primeros 10 minutos lo vemos desenmascarar a un empresario que posee pornografía infantil. Mi primera impresión fue que se trataba de una trama muy similar a Fight Club, cuando Elliot se topa con ese alter ego llamado Mr. Robot. No estábamos tan equivocados, excepto que la serie comenzó a trazar su propio camino.

La personalidad de Elliot, muy bien ejecutada por Rami Malek, es tan compleja que se convierte en su primer enemigo. Su mente va desquebrajándose con el trastorno de ansiedad, la paranoia y los problemas se agravan con el mal uso de los medicamentos y el consumo de drogas. La batalla por la cordura se vuelve parte fundamental de la trama. Poco a poco descubrimos que Mr. Robot es la proyección mental de su padre. ¿Pero porqué otro personaje aparte de Elliot también logra interactuar con él? A esto se suma Tyrell Wellick, el antagonista en su momento, con una personalidad sumamente enfermiza y una obsesión por el poder que no conoce límites, la actuación de Martin Wallström también se impone. Todo esto se adereza con una variedad de personajes tan extraños como la vida real: el jefe de Elliot que es un hombre homosexual muy comprometido con su trabajo; la terapista de Elliot a quien Elliot se la pasa engañando aunque siempre resulta ser un ancla en su complicado mundo; la esposa de Tyrell que es quizá peor que su esposo; Whiterose, una mujer transgénero que es la líder de el Dark Army.

Quizá el dato técnico mejor conocido y aplaudido de Mr. Robot es su realismo y precisión al mostrar escenas de hacking  y temas de seguridad informática. Incluso refleja varias técnicas de ingeniería social. Sam Esmail, el director, ha hecho un buen trabajo asesorándose con expertos y hackers para mostrar ataques informáticos verdaderamente convincentes y no esas escenas ridículas que abundan en las películas. Otros detalle técnico encantador es la excelente selección de musical. Y uno menos relevante pero que también toca la fibrita nerd es el nombrado de los capítulos muy a la jerga del lenguaje informático y con constantes alusiones al cifrado de archivos.

La serie también ha jugado en algunos momentos escondiendo mensajes en código binario. Para el estreno de la segunda temporada dejaron un mensaje oculto en uno de los trailers y la imagen con la que se anunciaba la segunda temporada retomaba varios elementos del cuadro de John Trumbull de La Declaración de Independencia. En el centro, una pantalla ocultaba nuevamente un mensaje en binario.

El final de la primera temporada es hasta cierto grado el mismo final que el de Fight Club. Los hackers han ganado y derrocado al sistema. Pero Fight Club termina ahí. No nos muestra lo que sigue y es en cierta forma el “y fueron felices para siempre”. En Mr. Robot las cosas apenas comienzan, el mundo esta en caos y se buscan culpables. ¿Se logró el objetivo? ¿Y de todo lo que vimos, qué tanto es real y qué tanto no? Parece que Mr. Robot aún nos oculta varias sorpresas.

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El taco de Enrique Olvera

Hay un capítulo en la segunda temporada de Chef’s Table dedicado a Enrique Olvera y Pujol. En cierto momento Olvera aborda el tema de los tacos, dice que la fórmula de un buen taco implica especies, acidez, algo crocante y … grasa. “Los mejores tacos son los callejeros”, solemos decir y Olvera afirma que con frecuencia la grasa disimula la calidad de los ingredientes. Finalmente se mete a la cocina y se propone crear el mejor taco, pero sin grasa.

El resultado es vistoso, un tortilla de dos colores – masa natural y otra de color rojo – y un relleno donde abundan los elementos verdes. Pero cuando llega el momento de probarlo y darle la primer mordida sucede lo peor que a un asiduo comedor de tacos le puede ocurrir: la tortilla se rompe por la parte de abajo y el relleno comienza a caer. No puedo evitar la risa al ver cómo una ambicioso reto ha terminado fallando en algo tan elemental. El taco callejero ha vencido.

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Siempre que veo este tipo de programas termino con sentimientos encontrados. Por un lado me fascina la complejidad, el esmero, la creatividad e incluso las reinterpretaciones que un chef le puede dar a la comida. No solo se trata de alimentar, su trabajo también es el de un artista (¿o un artesano?) y consiste en excitar con sus creaciones la mayor cantidad de sentidos del comensal: el gusto es el más obvio seguido del olfato, la vista, el tacto y hasta el oído. El producto final es algo parecido a una obra de arte, una que encontrará su destino final en nuestros estómagos.

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Eso me lleva a la otra gama de sentimientos. La sensación de estar ante un esfuerzo desmedido y absurdo. El sentir que nos hemos desviado del objetivo principal que para muchos simplemente es disfrutar de un buen plato. Seguro casi todos hemos dicho alguna vez “yo con eso no me llenaría”, ante esas porciones minúsculas que parecen ser también un sello característico de la cocina del chef y que nunca he terminado de entender. Probablemente este asociado a que una porción así nos obliga a prestarle mucho más atención al platillo, degustarlo. O sencillamente así se aseguran las ganancias.

Entonces ¿cuál es mi postura al respecto de esta cocina? Creo que vale la pena mirar con atención todas las cosas y probar de todo sin caer en los extremos o ser los típicos posers. Ambas perspectivas, la cocina tradicional y la mal llamada gourmet pueden aportar elementos valiosos. Sin embargo, en la pirámide de nuestras necesidades hay que recordar que las fisiológicas como alimentarse están antes que las de auto realización. Lo demás es extra y se agradece, pero no dejará de ser secundario.

La discusión da para más pero quisiera concluir con el asunto de los costos. Encontré un artículo que analiza los precios de los menús de cada uno de los restaurantes de la segunda temporada de Chef’s Table y vale mucho la pena. Por ejemplo, en Pujol te vas a gastar en promedio unos 93 dólares, unos $1,800 pesos según la página del restaurante, en un menú de degustación de 7 tiempos tiempos. Curiosamente de los 6 restaurantes, Pujol es el más barato. El más caro es el Alinea en Chicago con un gasto promedio de 338 dólares. ¿Pero cuál de todos resulta más caro tomando en cuenta el poder adquisitivo del país? En la tabla de 6 posiciones, Pujol se queda en tercer lugar, el primero lo ocupa el restaurante Gaggan en Tailandia. Efectivamente, $1800 pesos es para muchos mexicanos prácticamente una quincena de trabajo.

 

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Batman: The Killing Joke

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¿Qué se necesita para desquiciar a una persona? ¿Cuánta desesperación quebranta una mente? El Joker (Guasón) se ha propuesto contestarle al mundo y a Batman estas preguntas en “La broma mortal”, usando como conejillo a el comisionado Gordon.

Alan Moore escribió esta novela gráfica en 1988, un par de años después de The Watchmen. En el mundo de los cómics, las historias de Moore siempre me han parecido mucho más adultas y profundas que las de otros escritores. Si en The Watchmen, Moore cuestiona qué diferencia hay entre el superhéroe y el que toma la justicia por su propia mano, en The Killing Joke compara al superhéroe y al villano para revelar que aunque antagonistas, la locura los ha visitado a ambos, si bien cada uno le ha dado un cauce diferente.

La premisa del Joker, de que basta un mal día para caer en la locura no resulta tan descabellada, podríamos decir que hemos visto bastantes casos en la vida real. Cuando alguien decide tomar la justicia en sus manos, no es raro que las cosas se le salgan de las manos convirtiéndose en verdugo pues con los sentimientos tan alterados es difícil tomar decisiones justas. Así, tanto para Batman como para el Joker hubo un detonante, un accidente, que los empujó a su destino, a ser como son. Solo que a el Joker no le incomoda aceptar que ha perdido la cordura.

Y ¿qué hay de malo en perder la cordura de vez en cuando? Eso parece ser también el mensaje que se lee entre líneas en la historia, mientras el comisionado Gordon se aferra “a la ley” y su integridad se pone a prueba. Seguro que el caso del Joker es extremo y criminal, pero su personalidad libre de ataduras y complejos siempre termina por captar nuestra atención pensando que quizá le haga falta un poco de su filosofía a nuestras vidas.

Ayer renté la película animada en Google Play. No me ha parecido espectacular pero si entretenida para pasar un buen rato. Tengo entendido que desde sus inicios se planteó como una caricatura para adultos, así que desde esa óptica me parece que pudieron darle mayor intensidad a la trama. Me hubiera gustado también ver más acción tal y como se respira al inicio. El final suena un tanto ridículo, pero si se analiza desde la perspectiva ya mencionada tiene mucho más sabor y por supuesto varias implicaciones.

 

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Interestelar – Interstellar

Fui a ver Interestelar y como generó en mi varios comentarios decidí que merecía una entrada. De inicio conviene advertir mi fascinación por Christopher Nolan y sus historias. Amo The Dark Knight, no me canso de ver Inception y alguna vez, en esos días que pierdes el tiempo escarbando en Netflix, quedé extasiado de ver The Prestige y solo para descubrir que también tenía la firma de Nolan.

Endurance

En síntesis la historia es muy simple: la Tierra esta pereciendo, la humanidad se ha convertido en una sociedad dedicada casi exclusivamente a la agricultura, pero hay un plan secreto para intentar mudar a la raza humana a algún planeta de una galaxia lejana, todo esto gracias a un “conveniente” agujero de gusano descubierto cerca de Saturno. En esta misión interestelar participará Cooper (Matthew McConaughey), un ingeniero y ex piloto de la NASA, quien tendrá que asumir el costo de abandonar a sus hijos durante los tantos años que implicará la misión y eso sin contar que el regreso tampoco esta asegurado.

Dicen Memo y Erick, dos amigos con quienes fui a verla, que se siente el sabor a 2001: Odisea del espacio y a Contacto. No están equivocados. Respecto a la primera, Nolan ha dicho que “no puedes pretender que 2001 no existe cuando estas haciendo Interestelar”. Respecto a la segunda, la relación es aún más directa y nos lleva a Kip Thorne, el físico teórico que hizo la premisa principal de la película y que colaboró en 1997 con Carl Sagan para Contacto. Él, junto con la productora Lynda Obst, consiguen la atención de Steven Spielberg para dirigir un filme basado en su idea. En el proceso aparece Jonathan Nolan como guionista de Interestelar y luego por asuntos de productoras, Spielberg queda fuera como director. Es ahí cuando Jonathan recomienda a su hermano, Christopher, quien acepta y ellos dos junto con Thorne terminan de bosquejar toda la historia.

La participación de Thorne es fundamental para darle toda la credibilidad posible a esta cinta de ciencia ficción. Estamos hablando de teorías físicas “fumadas”, descritas en ecuaciones donde los científicos aún debaten si cada uno de los resultados tiene una traducción en nuestro Universo real. Viajes a través de un agujero de gusano, introducirse a un hoyo negro, deformación del tiempo como afirma la teoría de la relatividad, teseractos, ondas gravitaciones subsistiendo en tiempo y espacio, tecnología para soportar estos viajes interestelares. Aún dentro de la exageración y la especulación, el espectador podrá percibir cierto grado de coherencia, un buen maquillaje que consigue mantener viva la historia y seguro que Thorne tuvo mucho que ver. Thorne trabajó mucho con el equipo de animación proporcionando modelos y fórmulas para muchos de los fenómenos que se ven. Esta es una de las grandes razones por las que vale la pena Interestelar. A mi gusto, algunas escenas no solo son cautivadoras sino reveladoras y visionarias, intelectualmente estimulantes.

Mann's Planet

La segunda gran razón para ver Interestelar es la reflexión que plantea, en palabras de Carl Sagan, de “la ciencia como una luz en la obscuridad” y de lo que un viaje de este tipo va a representar el día que la humanidad este lista para abordarlo. Por un lado, nos recuerda que el conocimiento científico es un trabajo en equipo y acumulado a través de generaciones. Lo exige así nuestras cortas vidas humanas y es así, a base de “pedacitos”, que hemos conseguido lo que tenemos hasta ahora. Nos recuerda que cada uno puede aportar su granito a este conocimiento aunque muy probablemente no seamos nosotros quienes veamos el producto de lo sembrado. Aportar no es tan simple, requiere entre otras cosas que la ciencia se abra camino entre la ignorancia y que las naciones estén dispuestas a hacer lo necesario para que esta florezca. En pocas palabras, no hay que dar por sentado que la ciencia esta ahí y vive por si sola mientras nosotros nos limitamos a consumirla. Por último, nos recuerda que emprender un viaje interestelar no va a ser fácil: grandes distancias y enormes cantidades de tiempo para seres diminutos en tiempo y espacio. ¿Cómo vamos a afrontar esa realidad con semejantes limitaciones? Nuevamente, será un producto de varias generaciones. Muchos no viviremos para verlo.

Sobre esa misma línea, pero en el plano emocional tenemos otra de las grandes razones para ver Interestelar. En la película, Cooper toma la decisión de enrolarse en una misión que tardará años; esto implica abandonar a sus hijos sin saber si los volverá a ver (hay un momento que se me hizo muy lindo, donde se dice algo así como “el propósito de los padres es venir a dejar un recuerdo en la mente de los hijos”, aludiendo obviamente a la inevitable muerte). Cooper renuncia a sus intereses personales a favor de un objetivo mayor: salvar la humanidad. Si lo consigue, entonces quizá salve también a sus hijos o las generaciones de ellos. Otros personajes tiene que tomar decisiones similares. Dada la naturaleza del viaje, los efectos de la relatividad, tales como la paradoja de los gemelos, se hacen presentes. Esto significa que Cooper envejece más lentamente que sus hijos que se hayan en la Tierra. En breves ocasiones, algunas señales de la Tierra logran cruzarse y Cooper es testigo de los cambios en sus hijos. ¿Qué impacto tendría en nosotros un momento así? Una buena escena de reflexión.

Gargantua

He dejado para lo último el “debraye” mental, del cuál no hablaré prácticamente nada para no echarles a perder la película a los que aún no la han visto. Uno va a encontrar varios patrones que se repiten con respecto a las películas anteriores del director. No solo se convierten en una firma sino que parecen revelar los intereses  e inquietudes personales de Nolan. Pero de entre todas las películas, sin duda con la que yo le encuentro más parecido es con Inception. Una especie de Inception pero ahora en el plano de la física en el cosmos. Y eso es todo lo que diré.

Y por último, si ya la viste y quieres corroborar el párrafo anterior, entonces puedes ir a esta liga. REPITO: solo si ya la viste.

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